viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-10-07 09:12

Centralización asfixiante para departamentos y municipios

En reunión de los gremios con el gobernador del Huila, le escuchamos decir al mandatario de los huilenses que la centralización se ha convertido en obstáculo para que los departamentos y municipios avancen en la solución de los problemas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 07 de 2014

La opinión y el desgaste de los funcionarios públicos con el nivel central son a todas luces visibles y agotadoras en muchos de los casos. En otros artículos he dado mi punto de vista sobre la inconveniencia de la forma como se gobierna desde el centro, a quienes beneficia verdaderamente y porque la dirigencia política poco le interesa que la descentralización y la regionalización del país avance.

La centralización, la gobernanza y el enfoque de la planeación siempre han mantenido una relación estrecha que no siempre coinciden y deja al descubierto la incoherencia y las contradicciones entre los instrumentos que se convierten en políticas públicas en todos los niveles del Estado. Dos acontecimientos marcan posiblemente cambios en el futuro.  El primero tiene que ver con las negociaciones de paz que adelantan el Gobierno y las Farc y el otro es la reforma que se debate en el Congreso para  tratar de unificar los ciclos de Gobierno.

El periodo del Gobierno Central no coincide con el de los municipios y departamentos por eso la concurrencia y subsidiaridad se da desde la periferia hacia el centro provocando las diferencias y asimetrías en el desarrollo de las regiones. Los efectos y las consecuencias en materia de pobreza e indigencia afecta con mayor peso a ciertas poblaciones como es el caso del Huila. La propuesta de hacer que los momentos de los mandatarios se unifiquen es la forma de comenzar a estructurar un enfoque de planeación donde los planes de gobierno, plan de desarrollo y plan de ordenamiento territorial estén plenamente articulados.

El borrador divulgado en días recientes de las negociaciones de paz que se adelanta por parte del Gobierno colombiano y las Farc, sienta un precedente de los cambios que se deben adoptar en la planeación y las relaciones entre el campo y la ciudad si se quieren superar las causas que dieron origen a la violencia en el país. Hubo que esperar que los temas de gran trascendencia se comenzaran a discutir precisamente en La Habana para que el Gobierno y la clase política entendieran que si no se implementan cambios difícilmente se solucionaran los problemas del país.

El desarrollo rural integral, que incluye: acceso y uso de la tierra, tierras productivas, formalización de la propiedad. Frontera agrícola y protección de las reservas campesinas, el crédito, la promoción de las organizaciones solidarias y asociativas, permiten y facilitan el desarrollo de los municipios y las regiones con enfoque territorial. Este primer punto busca que haya mayor equilibrio entre el campo y la ciudad y que las diferencias comiencen a ser objeto de un nuevo camino en la planeación. Los intentos y esfuerzos de llevar a cabo la planeación participativa y la implementación de presupuestos concertados con la comunidad son ejemplos que vale la pena volver a retomar.