sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-12-30 08:50

Cavilando

Ernesto Cabrera

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 30 de 2016

Este año culmina en medio de grandes enigmas sociales que el país apenas empezará a  entender. Hay tantas preguntas sin respuestas y quizás todavía sin formular; somos una página incompleta que  hemos de seguir llenando.

Absortos aceptamos realidades, cómo la imposición de  impuestos para pagar el "roto" generado por contratistas defraudadores, un gobierno con incapacidad ministerial,  que pareciera ahora conforme con lo alcanzado y no le importará incuso desparecer el partido creado para sus fines. La paz es un enigma.

Ahora ya sabe la sociedad que una reforma tributaria se realiza para modernizar y asegurar  las estructuras de crecimiento social, y, no para pagar  lo robado y la ineficiencia administrativa.  No se puede llamar a paz de esa manera.

Una sociedad  a la que se agrede responderá de la misma manera. Mandar desde el millonario ingreso del Congreso y los ministerios  a que el pueblo  "apreté el cinturón" es un complemento vil a "pobres engañados" la baja expresión de una magistrada en torno a los electores de octubre pasado. Hablan de paz con un garrote en la mano.

Desde la sublimidad de la religión, también está cansa la sociedad de “poner la otra mejilla”  ahora luce menos mojigata, con la misma fe, pero incursa en los asuntos de gobierno, hará valer su posición porque también tiene derecho a negociar su paz.

140  y 122 casos de agresiones a mujeres y niños por día en 2016, más los incontables abusos laborales de todo tipo son muestra de una sociedad en desequilibrio, carente de orientar el recurso humano, inundada en el modernismo sin entender la modernidad ¿Puede así haber paz?

Pero paradójicamente todas las instituciones hablan de acciones de progreso que conducen  a mejoramiento de la productividad y adquisición de competencias con calidad, ¿de qué sirve la calidad en los procesos productivos en una sociedad que no tiene calidad humana?

¿Puede una sociedad agredida desde los nichos del poder consolidar en torno a la superación de problemas sociales? Difícil mientras se le mienta, mientras no se reconozcan sus virtudes para que pueda crecer con firmeza de carácter. ¿Será posible hablar de paz? Aún hay tiempo, pero no todo el tiempo. ¡Un 2017 muy diferente!