Cavilando
Ernesto Cabrera Tejada
La incongruente realidad nacional tiene este panorama, consideramos a la educación como fundamental, pero aún no se incluye como un problema prioritario. Apuntamos al desconocimiento del bien común porque así nos han formado, cada quien se educa y ya no sabe del problema.
¿A qué padre no le interesa educar a sus hijos? ¿Cómo criticar a una madre con apenas primaria y a cargo de un hogar con ingresos económicos inestables? Se hace necesario organizarlos en una demanda social colectiva por la calidad educativa y la responsabilidad recae exclusivamente en la clase dirigente, los países que nos superan han presentado desde su mismo presidente, prioridad a las mejoras educativas, junto a gremios y empresarios.
Pero el tema pasa por otros momentos no menos sensibles; hoy los niños tienen un teléfono inteligente junto al biberón, son insuficientes y vetustas las áreas para el aprendizaje, los docentes sin conocimiento tecnológico y recursos suficientes son causa del abandono del alumno sumado a ello las pésimas condiciones de comunicación que establecen para ir en la dirección correcta.
Lo grave del asunto es que tendremos que aguantarnos veinte años más el pago por antigüedad y no por conocimiento de los docentes que se niegan a actualizarse y ser calificados, se protegen en un exiguo decreto que abandonó la posibilidad de hablar de calidad educativa, así, escucharlos hablar de prospectiva e innovación es grotesco.
Es por ello que la inclusión de la educación en la agenda pública del Gobernador del Huila, empieza a convertirse en elemento estratégico de importancia. Para destacar la reciente Feria del Libro, sólo hasta ahora se puso atención a la urgente renovación de conocimiento desde este espacio para la lectura, la cultura y la educación. De esta primera experiencia vendrán mejores respuestas en la relación Universidad – Estado.
De igual manera satisface saber de la implementación de una pedagogía innovadora a través de una naciente institución educativa con programas de primaria y secundaria. Aprender haciendo, aprender fuera del aula y aprender desde la interacción y la colaboración es el modelo de éxito de la calidad educativa en el mundo.
