Cavilando
Ernesto Cabrera Tejada
Cada vez vamos comprendiendo mejor lo que significa ser quienes somos. Es un proceso de autodescubrimiento. No decidimos nacer aquí, ni decidimos ser hombre o mujer, ni siquiera decidimos tener el nombre que llevamos. No serán pocos los desafíos y las incertidumbres por las que hemos de pasar antes de encontrarnos con nosotros mismos.
Creo que ha valido la pena nacer en este país, pese a que ha pasado más de medio siglo del desastre del Estado y su gobierno como responsables del derramamiento de sangre que, como bola de nieve desembocó en el conflicto armado que hemos vivido hasta hoy.
Creo que ha valido la pena haber nacido hombre sin querer, y entender desde el seno de mi madre que más allá de los pantalones largos y la correa fue una posibilidad para asumir como individuo decoroso, pero que bien pudo igual haber sido con faldas y brasier.
Creo que ha valido la pena asumir como ciudadano y con el nombre que me dieron, salvo la vergüenza de ser tocayo del más funesto ex presidente, me siento bien y hasta el mío, tiene su importancia, lo escribió Oscar Wilde en el siglo XIX.
En ese autodescubrimiento al que hemos de llegar, sentiremos que hemos fallado, no hemos sabido que es lo que más nos mueve, si la búsqueda de acertar o el miedo a errar, no hemos sabido cual impulso pudiera ser más fuerte frente al momento actual ¿osamos ser audaces o prudentes?
Hemos aprendido a medir al Estado, a sus gobiernos y a sus hombres, pero también hemos de aprender a medir lo que viene, revisar todos los escenarios con sus actores que están en juego al momento de un proceso que determina el intento de aprender a vivir sin violencia.
El autodescubrimiento nos ha de permitir medir la posibilidad de transformar la sociedad, movidos por la motivación intensa de vivir en paz. El desafío más allá de un Sí o un No en el plebiscito, está, en saber si los acuerdos gobierno - farc nos proporcionan alguna certeza ¿O nuestro destino es, al contrario, la incertidumbre?
El autodescubrimiento de saber en qué país nacimos nos hará saber en cual hemos de morir, pero antes vale la pena hacer que este sea una buena opción para vivir.
