Catástrofe política
Por Aníbal Charry González
De corrupción claro, es la que tenemos en Colombia con la elección popular de alcaldes y gobernadores, y por supuesto la que vamos a seguir teniendo como resultado de los próximos comicios regionales, con muy pocas excepciones como en Neiva con la elección de Rodrigo Lara Sánchez como alcalde, pues para desgracia nacional la descentralización política vigente desde 1986, entregó la democracia local a las organizaciones criminales e ilegales y a la corrupción sin que se escape un solo municipio del país, para tener una idea de la catástrofe corruptora que nos asuela, como lapidariamente lo concluyó el politólogo investigador del sistema electoral colombiano Fernando Giraldo.
Y las causas por supuesto son endémicas con génesis en el corrompido y corruptor sistema político electoral que nos rige para jarana de los corruptos, que identifica plenamente el destacado investigador: “En las elecciones locales la participación en política de contratistas, la influencia de las organizaciones criminales y la profunda debilidad de los partidos y del Estado hacen más difícil controlar el funcionamiento del sistema electoral, y evitar que se induzca indebidamente a los ciudadanos a votar por algún candidato específico”. Esa es nuestra cruda realidad política electoral que convierte en una auténtica alcantarilla la mendaz democracia regional para elegir alcaldías, concejos, gobernaciones y asambleas, y que según Giraldo históricamente es donde hay mayor corrupción, de la mano además de la trashumancia electoral, la compraventa de votos y de candidatos, la financiación ilegal de campañas, la utilización de los recursos públicos, la violación palmaria de la regulación sobre publicidad, y como no, la corrupción a periodistas.
Los partidos políticos tradicionales son agencias mercantiles de segundo piso sin ninguna vocación de servicio público, controlados como también lo anota el politólogo por ambiciones personales desaforadas de enriquecimiento ilícito, lo cual se traduce como lo hemos visto a lo largo y ancho del país, con el otorgamiento de avales a personajes de dudosa moral y vínculos con el clientelismo, pues lo que cuenta son los votos no importa su olor nauseabundo con tal que sirvan para capturar con la corrupción los cargos regionales.
Por eso tiene un gran valor político que enaltece su investidura y el ejercicio de la política tradicional, la adhesión sin condiciones y sin cálculo politiquero que hizo el más visible senador de nuestra región y uno de los más destacados del partido conservador en el ámbito nacional, Hernán Andrade Serrano, en un acto masivo en la plaza pública que es adonde debe regresar la política, a la candidatura limpia, independiente e incontaminada de Rodrigo Lara Sánchez, para contribuir con su apoyo a elegirlo como alcalde de Neiva para que en su gobierno haga la transformación política que necesita con urgencia nuestra ciudad con el ejercicio de un gobierno transparente y progresista, que solo la idoneidad moral e intelectual del candidato de la Alianza Verde puede garantizar para beneficio de todos los neivanos, contribuyendo de paso por supuesto el senador Andrade a tratar de aminorar la catástrofe política que se avecina con la elección regional de los mismos corruptos de siempre.
