Caterine Ibargüen es Colombia en Los Olímpicos
Israel Silva Guarnizo
Huila: Territorio Solidario
Los resultados para Colombia en los juegos Olímpicos, son meritorios por la ubicación que tiene en comparación con otras participaciones. Ocupar el puesto décimo séptimo hasta hoy entre más 180 países que se dieron cita en las olimpiadas deportivas en todo un éxito. El que Colombia esté por encima en el medallero de naciones como Suiza, Bélgica, Suecia, Brasil y Cuba, para mencionar solo algunos, es ya una proeza para el país en general pero especialmente para ese grupo de deportistas que llevan en alto la representación de la nación en la contienda deportiva. Quiero hacer este reconocimiento de las cosas buenas que pasan y que debemos resaltar a pesar de las dificultades que afrontamos a diario y que a veces ocultan las miradas positivas en nuestro territorio.
Caterine Ibargüen ha sido el símbolo de esos deportistas de las regiones apartadas del país que en medio de la problemática que padecen hoy están siendo el centro de atención por su esfuerzo, tesón, trabajo y grandes resultados en sus competencias deportivas. A Caterine Ibargüen, Oscar Figueroa, campeón en levantamiento de pesas, Yuri Alvear, medalla de plata en judo y Juberjèn Martínez en boxeo, a todos ellos las felicitaciones. Recomendaría analizar los resultados con el propósito de mejorar el deporte colombiano en relación con el entorno internacional. Del total de deportistas que clasificaron para los juegos Olímpicos el 73 % pertenecen a las ligas de Antioquía, Valle y Bogotá, el resto a departamentos ubicados como intermedios según la escala del país. El Huila está entre ese grupo de departamentos con poca participación, pero también muy meritoria por quienes hoy llevan en alto el tricolor en las competencias deportivas entre ellos: la luchadora Andrea Carolina Olaya y el marchista Eider Orlando Arévalo Trueque, huilense que representa a Bogotá.
El deporte colombiano a pesar de los avances todavía no tiene el apoyo total del Estado y de la empresa privada para que logre mejores resultados en las contiendas deportivas. Hay que ver como se tienen que hacer piruetas y maromas en otras épocas para que los deportistas se dediquen de tiempo completo a sus prácticas, cuenten con el sostenimiento durante sus entrenamientos y participen en las pruebas eliminatorias. Los resultados en competencias mundiales como el caso de los juegos Olímpicos son la consecuencia de años de trabajo por parte de ligas, entrenadores, patrocinadores y los competidores para cumplir con las exigencias a fin de alcanzar la clasificación. Triunfos como los logrados por los medallistas en lo Olímpicos o las participaciones para el caso del Huila de Andrea Carolina Olaya y Eider Arévalo, son producto de esos actores que están detrás del podio y que casi nunca se reconocen. La alegría, felicidad y triunfo de nuestros deportistas colombianos en esta apuesta deportiva es por si ya una hazaña, porque vemos en ellos ese gran deseo de superación y de metas alcanzadas en los juegos Olímpicos, máxima competencia del deporte mundial. A la felicidad se suman algunas inquietudes que desdibujan el apoyo al deporte colombiano cuando muchos de ellos aspiran a triunfar para cumplirle a sus familias el sueño de tener casa o ayudarlas a mantener ya que la mayoría atraviesan por situaciones precarias en sus barrios, veredas o pueblos de donde provienen la mayoría de estos competidores.
