Caos en Venezuela
Esta semana ha sido crítica en el vecino país de Venezuela. Una de estas razones fue la conmemoración- con una macha- de un año de la detención de Leopoldo López.
Por otro lado, toda Latinoamérica se sorprendió con la detención del alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma Díaz, quien fue detenido en la cárcel de Ramo Verde por su “presunta vinculación con los planes conspiratorios”.
Esta orden proferida por el Ministerio Público venezolano ha sido cuestionada por muchos organismos internacionales que no paran de poner en duda la transparencia del órgano judicial del vecino país.
El por entonces ministro del Interior venezolano, Miguel Rodríguez Torres, aseguró que Ledezma mantenía nexos con los planes de Gómez y Valles, a su vez relacionados con el expresidente colombiano Álvaro Uribe.
Lo cierto fue que como medida preventiva detuvieron a Ledezma y ahora se ha convulsionado más la oposición y la gran masa de ciudadanía que no está de acuerdo con muchas políticas económicas del gobierno.
Desde Cuba, la famosa bloguera Yoani Sánchez, no dudó en afirmar que Nicolás Maduro no puede gobernar ni ofrecer a los venezolanos “un proyecto de país donde estén incluidos todos”.
Lo que pasa en el vecino país es propio de la democracia que ellos mismos han diseñado y con la que eligieron a Maduro. En otras palabras, lo que hoy sucede es una consecuencia de decisiones pasadas que se deben remediar cuanto antes con el fin de proteger el bien común.
En conclusión, no importa la tendencia política que desee elegir una democracia, lo que realmente cuenta es que el fondo de cualquier propuesta de gobierno debe ser incluyente y para todos, no solo para los que creen en una determinada colectividad.
