Candidaturas a la Gobernación
En nuestra columna anterior escribimos sobre los aspirantes a la alcaldía de Neiva, pero omitimos los precandidatos del uribismo, acaso porque no creemos en la viabilidad de los dos aspirantes que hasta ahora se han lanzado al ruedo por esa colectividad: mi buen amigo, el exalcalde Víctor Perdomo Falla, cuyo cuarto de hora ya pasó;
y el joven Federico Díaz Alvira, para quien no ha llegado el suyo. No parece que el partido de Uribe tenga mucho qué hacer en Neiva, pero de pronto da una sorpresa, si consigue un buen candidato. En la U, la pretensión de Gechen de ser candidato a la alcaldía de Neiva, provocó la rebelión de sus otros candidatos y renunció a ella. En la izquierda, resurge el exdiputado Diliberto Trujillo.
Hoy hablaremos de las candidaturas a la Gobernación que, si nos atenemos a los resultados de las últimas elecciones en el Huila, debería ser para un uribista, pero como cada elección es distinta, de pronto no la tienen tan segura como cree Ernesto Macías, cuyo candidato preferido, el empresario Eugenio Silva, más bien desconocido por el gran público electoral, retiró su nombre del debate, quedando solamente Rigoberto Cicery, sin duda el más opcionado, y Manuel Macías, bien visto por los piscicultores y los conservadores, a pesar de que formó parte del ominoso gobierno del Pajarito.
En el partido de la U de Santos, bien maltrecho en el Huila pues no pudo elegir senador a su “jefecito” Gechen y tuvo que contentarse con el premio seco de la representante a la Cámara Ana María Rincón, elegida más por la simpatía hacia su trágicamente desaparecido hijo Sergio Younes, que por el partido, ninguno se destacaba hasta el lunes, cuando el pintoresco diputado Raúl Rivera lanzó sorpresivamente la suya. Otra posible candidata, Cielo González Villa, está inhabilitada, no tanto por sus sanciones, que van cayendo al impulso de su dinero y sus costosos abogados, sino por el hecho simple de que ya ha sido gobernadora y las reelecciones, también en esos cargos, quedarán prohibidas, y su hermano ya no tiene ninguna cauda propia.
En el partido conservador, Esperanza Andrade lleva una buena delantera en la opinión y ni siquiera el posible lanzamiento del exsenador Carlos Ramiro Chávarro pondría en peligro su nombre. Y si Esperanza logra recuperar los votos conservadores que se fueron con el uribismo, lo cual no es improbable, tendríamos primera gobernadora por elección popular.
En la izquierda independiente, María del Carmen Jiménez viene perfilándose, pero nada parece decidido hasta el momento.
En el partido liberal se comenta a “sotto voce” que el candidato podría ser el exrepresentante Luis Enrique Dussán López, si no le resulta un cargo mejor en Bogotá. Cuando todavía no estaba descartada totalmente la reelección de gobernadores y alcaldes, como sí lo está ahora, las cosas estaban bien quietas, pues en ese caso no cabía la menor duda del apoyo de su partido al gobernador Iriarte Barrios, quien lo viene haciendo muy bien, y por eso no tendría problemas para su reelección. Pero definido el asunto contra este sistema para unificar los periodos de alcaldes y gobernadores con el de Presidente, se espera que las cosas se muevan ahora sí con mayor interés. Aunque no tanto para el ingenuo candidote semianónimo que se viene autoproclamando por las redes sociales como vocero de los cafeteros, sin que estos hayan dicho una palabra sobre el tema… ¡Hay gente así!
