Candidatos de todos los sabores
Julio César Triana
Pasadas nuestras tradicionales fiestas, se calentará la actividad política en nuestra tierra y pasaremos de escuchar coplas y rajaleñas, a discursos y largas intervenciones de promesas por cumplir y problemas por resolver.
En el Huila, como en el resto del país, la gente está llena de desmotivación y desanimo para participar en las elecciones en las que se elegirá el nuevo Congreso en marzo del 2018. Se ha llegado a plantear por un grupo de ciudadanos, impulsar el voto en blanco, como rechazo a la clase política de Colombia, propuesta más que equivocada, pues nada peor que protestar dejando de participar.
Lo cierto es que nos acercamos a unas elecciones parlamentarias con cierta incertidumbre en el mecanismo de elección del nuevo Congreso, en relación a si se mantiene el sistema de voto preferente o si pasamos a un sistema de lista cerrada o mixta. En todo caso, se contará con un nuevo ingrediente: Las curules que ocuparán los ex miembros de las FARC como fruto de los Acuerdos de La Habana.
En el caso de nuestro departamento las aspiraciones empiezan a sonar y los temas o sectores que servirán de caballito de batalla electoral empiezan a agitarse. Es posible que nuevamente se enarbole el discurso cafetero, que las dificultades en el sector agropecuario sigan vigentes, a lo que se suman una serie de promesas incumplidas por el Alto Gobierno, alentando la atención sobre la clase política. La pregunta que surge es si resulta valido hacer un discurso electoral y populista de un tema tan importante y definitivo para nuestra región, como lo es el sector agropecuario, o si llego la hora de que ese tema sea tratado con propuestas serias y que consulten la realidad política y financiera de nuestro país.
Para el caso nuestro, hay temas que obligatoriamente deberán ser atendidos por quienes aspiran a representarnos en el Capitolio Nacional: El sector agropecuario, la construcción de infraestructura vial, la defensa de nuestro territorio y la necesidad de planes de inversión puntuales en los sectores sociales en el post conflicto, asuntos que a la vez permitirán evaluar las mejores postulaciones.
También existirán discursos alejados de las propuestas y de los temas antes referidos, basados en la diatriba, la calumnia y la ofensa en política, estilo que también cuenta. En fin, tendremos candidaturas de todos los colores y de todos los sabores.
