Campaña por SI y por el NO
Edna Rocío Plazas Ramírez
Desde mucho antes de el cese bilateral del fuego, o el fin de la guerra en el País, ya se venía trabajando en dos frentes, uno el liderado por el gobierno nacional, por la mayoría de partidos políticos de izquierda, y por las diferentes organizaciones sociales, etc, quienes de una u otra manera estamos comprometidos con sacar avante lo que se ha denominado uno de los procesos más importantes adelantado en los últimos cincuenta años en Colombia, y como no considerarlo así, si es el anhelo, la ilusión y el sueño de millones de colombianos que le apostamos al fin del conflicto armado mediante la negociación política, este primer tiene el compromiso de dar a conocer la importancia de votar por él SI en el plebiscito, pero no es solo que gane el SI y supere el umbral que fijo la corte constitucional, es importante y muy determinante que la votación sea mayor a lo que espera la oposición, y de esta manera refrendar los acuerdos y darle legitimidad al proceso, pues consideramos que el éxito radica en cuantos colombianos estamos dispuestos apostarle a una Colombia sin guerrillas, y sin conflicto armado, y para ello hay que salir a las urnas, no quedarnos en el discurso, independientemente que el proceso este lleno de fallas, de desacuerdos, y de múltiples críticas , “muchas de ellas valederas” debemos hacer un alto en el camino y desarmar nuestro corazón. El otro frente está trabajando en la campaña por el NO y es liderado por el senador Uribe y lógicamente apoyado por un número significativo de Colombianos que se acostumbraron a vivir en medio de la guerra, viendo los toros desde la barrera, y consideran que es mejor seguirnos matando entre pobres, entre los que somos más, entre los humildes, porque a ellos no les ha tocado vivir la guerra en carne propia, por eso les hacemos esta pregunta ¿está usted dispuesto a mandar sus hijos a la guerra, a ponerse el overol, las botas , a empuñar un fusil e irse a las selvas a defender la patria? muy seguramente ninguno lo hará, porque los que la impulsan, tienen suficiente dinero para pagar la libreta militar de sus hijos, para mandarlos a las mejores universidades del mundo a estudiar, para que regresen convertidos en doctores y puedan seguir manejando el país a su antojo, y el resto de seguidores los que no pertenecen al a los beneficiarios de la guerra, los manipulan y los utilizan aprovechando la ingenuidad política que reina en los Colombianos.
