miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-06-15 07:50

Calidad educativa en el país

Uno de los más reconocidos “Think Tank” de Colombia, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), acaba de hacer público un estudio sobre la calidad educativa y los instrumentos públicos en el país, en donde hacen énfasis en los “bonos educativos” que han sido exitosos en las naciones desarrolladas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 15 de 2015

Expresa que en el país se han propuesta diversos instrumentos públicos para combatir la mala calidad educativa. Uno de ellos es la ampliación de los esquemas de colegios en concesión al sector privado; otro está relacionado con ampliar la jornada única de la actual cobertura del 11% hacia el 30% según lo aprobado en el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018; y por último, el establecimiento de programas de formación de maestros bajo estrictos criterios de selección y carrera con visión de largo plazo.

“Todas estas políticas públicas lucen urgentes de implementar para poder enfrentar los pésimos resultados que ha venido obteniendo Colombia en las evaluaciones internacionales PISA. El problema es que Colombia enfrenta un complejo descuaderne institucional, donde Fecode ha continuado utilizando la vía de los paros para evitar ser evaluados y, a cambio, el gobierno les acaba de otorgar un reajuste salarial generalizado (hasta del 12% real), mostrando Santos II grandes debilidades”, expresa ANIF en su análisis.

Algo que consideran curioso es que no se haya implementado en el país el esquema de los “bonos educativos” (vouchers) a través de los cuales se les permite a los padres de estratos bajos escoger mejores colegios para sus hijos. Este esquema fue propuesto en 1955 por Milton Friedman y en la actualidad muestra avances importantes en calidad educativa, especialmente en el mundo desarrollado.

“Estos vouchers tienen el potencial de mejorar la calidad educativa por dos vías: i) los padres tienen en sus manos la posibilidad de elegir colegios de mayor calidad para sus hijos; y ii) induce monitoreo y competencia entre los colegios, tanto públicos como privados”, destaca el centro de estudios económicos.

Países como Estados Unidos, Chile, Holanda y Suecia se han convertido en los principales usuarios del sistema de “bonos educativos”. En EE. UU. se puso en marcha bajo la administración del presidente Ronald Reagan, en 1980; en Chile empezó en 1981; en Holanda, informalmente, desde 1917; y en Suecia apareció en 1992. Estudios recientes concluyen la existencia de una mejoría educativa, especialmente en los estratos bajos, cuando se da la opción de “bonos educativos”.

“Obviamente, la burocracia sindical Estatal se opone, a nivel global, a tal sistema de competencia e incentivos a los mejores resultados. Los sindicatos de los colegios públicos prefieren la existencia del financiamiento público en bloque y sin diferenciación por resultados (… no importa que los estudiantes terminen nivelándose por lo bajo y que los maestros con mejores resultados emigren hacia el sector privado). Como resultado de ello, se ha visto una gran expansión de la educación privada de calidad, aun en los Estados Unidos y en Holanda, donde el sistema público educativo predomina”, explica ANIF.

El centro de estudios económicos destaca que en Colombia, la válvula de escape a la mala calidad de la educación en los colegios públicos ha provenido de las instituciones educativas por concesión. Sin embargo, este sistema ni el de los bonos educativos es analizado seriamente por los gobiernos de turno.

El comentario económico cierra con una frase de Salomón Kalmanovitz: “los enemigos naturales del experimento son los sindicatos de maestros, porque se convierte en una amenaza para su estabilidad, que se defiende sin importar que lesione los intereses de los estudiantes y de sus familias”.

A ello habría que añadir -dice ANIF- los repetidos paros educativos, donde este de 2015 le ha costado a la Nación el equivalente a unos $4 billones de un reajuste salarial del 12% real.