sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-04-21 11:33

Calabazas de la Política

Por Tomas Andrés Murcia

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 21 de 2017

Cansados de los pobres resultados que demuestran nuestros dirigentes, muchos de ellos ya entrados en años, bien pensionados y con el único interés de fortalecer y perpetuar  sus estructuras burocráticas al igual que sus finanzas personales, nuestra sociedad observa que en cada elección aparecen nuevas figuras públicas con el engañero discurso que promueve la renovación. Por su puesto a los huilenses nos ha tocado padecer de estos dos métodos y otros en el ejercicio de la vida pública de casi de quienes han ejercido y ejercen la política en nuestra región.

No obstante a ello, podríamos decir que toda regla tiene su excepción, pero para el Huila no parece ser así. Cargados con un elevado ego personal y sectario, animados más a engordar sus desnutridas billeteras, al igual que volverse unos Juan tenorios, hemos visualizado en las últimas elecciones a varias de estas figurillas públicas, que intelectualmente aportan poco y viven cometiendo cualquier cantidad de batiburrilladas jurídicas y políticas en su diario actuar como representantes del pueblo en la corporación a la que fueron elegidos, sean Concejales, Diputados o Congresistas, terminan realizando igual o peores actuaciones que las vetustas figuras que atacaron en sus discursos de campaña.

Dedicados algunos de estos mozalbetes a proponer proyectos sin ningún sustento legal ni planificador, producto de su locuaz imaginación, la cual gusta mucho en redes y a quienes poco leen y conocen de nuestro sistema legal. Otros, ofrecen su tiempo a retratarse ellos mismos de pies a cabeza o con quien sea y desean feliz día a sus fans, algunas veces con ropa apretada a su cuerpo, y haciendo miradas chuscas, estos políticos “fashion” confunden lo que coloquialmente se llama “una pelota negra con una…”., y otros inundan las redes sociales no con vergonzosas estampas personales, ni con proyectos fantasiosos sino con videos dignos de cualquier parlanchín desocupado. 

Pues bien, esa es la nueva política que nos ha tocado que padecer con algo o mucha  vergüenza, palabra que tal vez nunca la habrán escuchado o mejor aun que la hayan sentido. Así las cosas, estos personajes resultan de cáscara dura y vacios por dentro o sea unas calabazas, iguales o  peores de ineficientes que los otros y repitiendo un círculo vicioso del cual el único que no sale bien librado es el pueblo.