Cárcel o exilio (II)
Jorge Eliseo Cabrera Caicedo
Hacemos referencia al reciente libro “Cárcel o exilio” del gran escritor y periodista Plinio Apuleyo Mendoza en cuanto a lo relacionado con el destacado hombre público Luis Alfredo Ramos Botero, injustamente privado de su libertad desde hace ya 3 años.
Señala que: “Luis Alfredo Ramos iba a ser el candidato del Centro Democrático con mayores opciones para derrotar en 2014 al Presidente y Candidato a la reelección Juan Manuel Santos”. Se basa en la apreciación de su brillante y limpia trayectoria durante 40 años en sus actividades públicas y privadas. Se desempeñó como Presidente del Congreso y lideró 20 importantes reformas reconocidas por el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y la dirigencia empresarial del país. Destaca la manera cómo obtuvo un fulgurante renombre como Alcalde de Medellín (94,5% de los habilitantes aprobaron su gestión) y como Gobernador del Departamento (83% de aprobación de su mandato). Su programa de Gerencia Estratégica lo consagró como el mejor Alcalde del país, y más recientemente, en la Gobernación de Antioquia puso en ejecución el exitoso programa Manos a la Obra, favoreciendo el desarrollo de los 125 municipios del Departamento. Implementó masivos programas de seguridad alimentaria y de fortalecimiento de la calidad en la educación pública, obteniendo el premio al mejor programa de educación para los países de América Latina. Dio inicio al proyecto más grande de infraestructura energética del país, la hidroeléctrica de Ituango, la cual generará 2,425 megavatios y grandes recursos para el Departamento de Antioquia ($2 millones de dólares diarios). Es de destacar además el mega proyecto de Túnel de Oriente.
Narra el periodista Pluyo Apuleyo cómo en forma desprevenida y tranquila acudió el Doctor Ramos a una citación de la Corte Suprema de Justicia sobre su presencia en una reunión cuando era Senador, convocada por el dirigente de las Autodefensas Unidas de Colombia, Iván Roberto Duque, alias “Ernesto Baez” en su condición de vocero político para tratar los temas de paz y de desmovilización. Nunca se imaginó que después de una corta indagatoria fuera privado de la libertad y declarado de ser un peligro para la sociedad, e inculpado del presunto delito de concierto para delinquir agravada, dos semanas después de haber hechas públicas sus intenciones de postularse como Candidato a la Presidencia de la República por el Partido Centro Democrático.
Ha quedado ya al descubierto que la Corte le dio crédito a “confesos criminales que, a cambios de beneficios jurídicos y económicos, se habrían prestado a dar falsos testimonios en su contra”. Ya ha sido condenado por falso testimonio uno de ellos; a otro le abrieron cargos por el mismo delito; los otros (incluyendo 3 nuevos testigos) han caído en graves incongruencias, contradicciones y falsedades.
Es de anotar que “Baez”, Salvatore Mancuso y Ricardo Árias se habían reunido con cerca de 100 Congresistas en el Capitolio Nacional para expresar sus propósitos en torno al proceso de paz y su respectiva desmovilización.
Concluye Plinio Apuleyo su extraordinario escrito, de esta manera: “lo que ha ocurrido con Luis Alfredo Ramos es de una gravedad inusitada. Se le han vulnerado sus derechos fundamentales como la libertad, el debido proceso y su buen nombre, al ser vinculado injustamente a un amañado juicio por cuenta de falsos testimonios dados por delincuentes de la peor calaña”.
HASTA CUANDO?
Yo, personalmente, continúo confiando en la máxima de uno de ellos: JUECES JUSTOS
