Buscando una ciudad amigable (II)
La semana anterior inicie el desarrollo de este tema analizando las posibilidades que ofrece una ciudad de usos mixtos que combinan lo comercial y residencial, de forma tal que la gente puede comprar sin tener que manejar, es decir en el barrio.
La zonificación divide el espacio, como si fueran enemigos, aumenta los recorridos, por ello debemos entender que el comercio en las zonas residenciales puede existir bajo condiciones, es una forma de hacer amigable nuestra existencia.
En lo que respecta al uso del automóvil se vienen presentando cambios, si permitimos el crecimiento acelerado de ellos, nos traerán el ruido, la congestión y contaminación algo indeseable en una ciudad amigable; por el contrario la bicicleta es un modo de transporte que contribuye al bienestar de los usuarios, económica para los desplazamientos.Las ciudades tienen problemas por ser diseñadas para los automóviles, caminamos sobre reducidos andenes, sin protección al sol y con enormes dificultades por los cambios de nivel, superficies deslizantes y falta de accesibilidad.
En los recorridos con distancias inferiores a ocho kilómetros, debe priorizarse la bici como alternativa de transporte individual, sin olvidar restricciones y desincentivos a ciertas áreas de las ciudades como los centros y áreas de alta congestión para el vehículo. Una primera fórmula para incentivar su masificación es la implantación de sistemas de bicicleta pública y la puesta de diseños que se acomoden a nuestros climas y topografías, además de talleres; la segunda deben trabajarse en el diseño de los parqueaderos públicos, También son interesantes los incentivos tributarios a empresas que faciliten el acceso a los usuarios de la bicicleta. Cuando se socializara el Plan Maestro de Espacio Público en la comunidad. Requerimos de un sistema de trasporte público amigable con el medio ambiente y conectado con la bici. Dada la importancia del tema continuare en la próxima semana.
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