martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-10-30 09:03

Bofetada

Ernesto Cabrera Tejada

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 30 de 2015

Al final la voluntad se impuso. Neiva y el Huila indican como se ajusta en el tiempo el deterioro político, y  precisa  escrutar la medida de dignidad empeñada tantas veces.

La semana anterior propuse en este escenario votar a la medida; hoy la contundencia de los triunfos en la alcaldía de Neiva y la gobernación del departamento está a la medida de la dignidad de los votantes.

El ennegrecido panorama que se atizaba, se ahuyentó ante el contundente  golpe de rechazo a las maquinarias políticas de siempre, que reciben una bofetada y caen junto a sus viejas prácticas de marrulla, cacicazgo y manguala. La ciudadanía tomó la decisión de votar y no dejarse botar. La ciudadanía neivana le puso un ¡alto hay! a lo que se venía llegar como el más  escabroso propósito. En el departamento del Huila la actitud es absolutamente de similar lectura, una bofetada a las hegemonías inoperantes.

La contundencia del triunfo es tal que el Huila respira optimismo y ofrece al panorama nacional una nueva visión y un renovado perfil de liderazgo. Se ha cobrado a la falta de respeto, de renovación en el pensamiento y compromiso político,  y a la mentira como principal argumento de engaño.

Hoy, una sociedad honesta con sí misma, digna y empoderada de tecnología, crea redes informativas y robustece en criterio, aprueba pero no traga entero. No será muy ilustrada políticamente pero sabe determinar desventajas; con rapidez reconoce no sólo el grado de educación, sino de convicción y lo más sensato, la seriedad, la mesura, la honradez y la actuación en  consecuencia de sus candidatos.

Los sueños empiezan a ser realidad, la certeza de una sociedad en ambientes de paz y transformación seducen en optimismo, la categórica victoria de Lara Sánchez y González Villa, es la gallarda apuesta a ser representados con vergüenza.

La condición profesional de los dos elegidos dirigentes ofrece un sensato desempeño -sin hacerlos inmaculados-, en una demostración social de apostarle a la educación como el eje de sus programas.

PUA: Muchas fueron las víctimas de  burla,  al ser encajados como candidatos sin tener la condición para serlo. La burla es doble además, para el elegido candidato como para sus incautos seguidores.