Bienvenido el bisiesto
Margarita Suárez Trujillo
Deshojando Margaritas
Las festividades de fin de año no son sólo para pedir regalos y celebrar sino también para darle gracias al Creador por tantos favores recibidos. El primero de ellos es estar vivos y ojalá con buena salud. También creo debe ser motivo de agradecimiento tener la dicha de compartir estas fechas en familia o con las personas que queremos. El mejor regalo que podemos dar a los nuestros es brindarles alegría. Los obsequios son un tema comercial, por costumbre, pero no significan mayor cosa cuando se dan por compromiso. Mejor que entregar un detalle es abrir las puertas de nuestro hogar para que los seres queridos disfruten por estar juntos. Otra cosa que vale la pena hacer para comenzar el año es ayudar a los más necesitados. Hay personas que tienen por costumbre donar regalos para aquellos niños menos favorecidos, incluso algunos se desplazan a los barrios a compartir un rato con esos pequeños y entregarles algún juguete que los hará muy felices. Esa me parece una bonita costumbre y ojalá la pudiéramos replicar muchas personas. Ver la cara de felicidad de esos infantes no tiene precio, como dice el comercial de una tarjeta de crédito. También la Navidad es fecha para perdonar a los que nos han hecho daño y olvidar sus ofensas. Eso de “perdono pero no olvido”, no funciona, si no hay borrón y cuenta nueva, mejor no intentarlo. El libro “Enigmas de la Biblia”, dice que “el odio causa mayor daño a quien lo tiene que a quien lo recibe. Y el que se niega a perdonar, sufre más que aquel a quien se le niega el perdón”. Palabras sabias. Aprovecho la oportunidad para desear a los lectores un nuevo año lleno de alegría y felicidad. El 2016 es año bisiesto, que sólo se da cada cuatro años, en los cuales según se dice siempre ocurren cambios de gran importancia en el planeta y en la población. Espero que todos sean muy positivos. Así que bienvenido entonces el nuevo año bisiesto 2016.
