Beneficios para violadores
En el norte del país, Barranquilla específicamente, están consternados con dos noticias.
La primera tiene que ver con la medida de detención domiciliaria a un abusador de niños, y la segunda, con la huida del sujeto de la casa donde se buscaba que purgara su pena.
Se trata del Monstruo de La Sierrita Byron Palacio, quien fue beneficiado con la popular ‘casa por cárcel’ debido a su enfermedad de tuberculosis pulmonar. Pero el victimario, enfermo, huyó demostrando que de la justicia se puede burlar cualquier enfermo y que la sentencia de los jueces cada vez son menos respetadas por los desquiciados.
Pero hay otras miradas sobre el particular. Para Cristina Plazas, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, el juez de Sincelejo que ordenó la medida de aseguramiento contra el violador, puso en peligro a los niños del Caribe.
En el mismo sentido Elsa Noguera, alcaldesa de Barranquilla cuestionó a la juez que le otorgó ese beneficio a Fernández, quien tiene cuatro condenas y una acusación en curso por el delito de acceso carnal violento a menores de edad.
Este panorama judicial que ocurre en el norte de Colombia, y que trascendió a todo el país, sigue despertando sentimientos en torno a la desprotección de los niños.
La verdad es que la seguridad de los niños ante personas enfermas como el procesado, está en las instituciones que se encargan por velar por la seguridad y cuidado de los menores. Es muy cómodo juzgar a un juez porque actuó en derecho, como es muy cómodo decir que se hizo justicia porque fue a la cárcel y no a la casa. ¿Acaso la vigilancia del indiciado no estaba en manos del Inpec? ¿Acaso es tan frágil la seguridad que está en riesgo la integridad de niños por culpa de una sola persona que el Estado es incapaz de controlar y es tan débil la inteligencia que no la pueden encontrar después de que huyó?
Claro, en el país de las emociones se nos olvida que hay miles de niños trabajando (algunos maltratados) en las calles, ¿dónde está la institución que cuida de ellos? Habría que analizar el problema de fondo, pues son más los niños que están desamparados y que carecen de oportunidades que los desafortunados y reprochables casos de accesos carnales.
Es pertinente recordar la encuesta realizada por DIARIO DEL HUILA recientemente donde se corrobora que la principal preocupación de los neivanos es el trabajo infantil. Este es un mensaje claro no solo a quienes pretenden gobernar a la ciudad, sino que debe ser atendido por el ICBF.
