Año nuevo, sequía y exabrupto
Jaime Horta Díaz
Y empezó el 2016 pero no vamos a matarnos: la dieta prometida puede iniciarse en cuatro días, después de los Reyes Magos; dietas extremas no pero, a ver, ¿por qué dejar el chicharrón? El curso de inglés también hay que hacerlo, no hay afán.
Los que todavía fuman están out. Los ejercicios pueden comenzar otra vez con 5 minutos pero mejor caminar: los ángeles les hablan a los caminantes.
El Año viejo no se olvida porque nos trató bien, a pesar de todo. El Año Nuevo también será bueno. Vamos mejorando con optimismo, con trabajo y con mística.
Sequía: Se mueren nuestros ríos. Primero acabaron la quebrada La Toma que atraviesa a Neiva. Tanta lucha y finalmente, la convirtieron en una alcantarilla abierta. El Río del Oro pasó a Río Loro y finalmente a pordiosero. Sobrevive el Río Fortalecillas, el Río Neiva solo quedará en la guabina huilense.
Los muchachos de mi generación iban a bañarse a la quebrada El Venao, al norte de Neiva... ya no existe. Conspiran las intervenciones necesarias al Río Magdalena pero especialmente el incumplimiento de las funciones de las personas obligadas a conservar nuestras cuencas hidrográficas.
Empezar por La Toma. Podemos recuperarla. Algo queda en la cabecera para un parque ecológico. Y Río Loro. Y Las Ceibas.
Exabrupto: Decir que los excolaboradores del anterior gobierno, condenados por delitos comunes son presos políticos es el peor exabrupto del 2015 del excandidato Óscar Iván Zuluaga.
