Atalaya
Libardo Montealegre Murcia
El Brexit: principio del fin de la UE?
La salida del Reino Unido de la Unión Europea, popularmente denominada como Brexit (British Exit), ha generado un tsunami social y económico que ya no se circunscribe solo a los países interesados en la vieja Europa, sino que está trascendiendo a la economía mundial.
La reacción la misma noche de la elección el pasado 23 de junio en las bolsas de Asia, especialmente en Japón, fue terriblemente negativa y esa reacción se extendió luego a las bolsas occidentales el día 24 de junio donde hubo grandes pérdidas en los mercados que tendrán efectos nocivos en la economía mundial en el mediano plazo. El efecto fue una estampida del inversionista a refugiarse en el dólar como la única moneda fuerte mundial.
En Colombia, el primer resultado se vio con la escalada del dólar lo que ha significado que empresas con grandes endeudamientos en esta moneda han visto como estas obligaciones se han incrementado significablemente en cuestión de días, afectando su posición en los mercados.
Y esto es el principio, hay tal desorientación en los mercados que se escuchan todo tipo de teorías. Desde las catastróficas que auguran un terrible futuro para la economía del Reino Unido con efectos recesivos sobre la economía europea que se reflejaran en la economía mundial, hasta las teorías facilistas que dicen que no va a pasar nada, que todo este estrés a la vuelta de unos meses bajara y empezara a verse realmente el significado de esta decisión del pueblo del Reino Unido. Todas estas teorías tienen algo de razón. Pero la verdad es que al final del día el Reino Unido y la Unión Europea tienen establecidos por constitución de la Comunidad Europea , protocolos claros sobre cómo hacer la separación, la que con traumatismos ocurrirá , pero hay que recordar, que el Reino Unido siempre fue un socio especial , que nunca adopto el euro como moneda, que tienen capítulo aparte en los códigos arancelarios de la comunidad europea , que no entro en el espacio Shenguen para el manejo de la inmigración , lo que seguramente influirá para que se evolucione hacia una convivencia tranquila como la tiene Noruega que no es miembro de la Unión Europea , pero participa en su gestión económica , con condicionamientos que también hacen especial su asociación .
Caso aparte es el impacto psicológico que ha significado tanto para el Reino Unido, que esta semana ya no es tan Unido, y el retorno del nacionalismo en toda Europa. Escocia ya dijo que quiere seguir perteneciendo a la Unión Europea y que está dispuesta a separarse de Inglaterra. Irlanda del Norte ya manifestó que prefiere unirse a la Irlanda antes que salir de la Unión Europea. La tiene difícil el gobierno del Reino Unido.
En Francia, la extrema derecha ya ha pedido un referendo nacionalista para sacar a Francia de la Unión Europea, en Holanda, en Italia, en Austria también hay voces cada vez más fuertes pidiendo referéndum para que el pueblo elija si pertenecer o no la Unión Europea.
¿Cómo se llegó a esto? En mi opinión y también la de muchos analistas, por el desconocimiento de las vicisitudes de la gente común. La Unión Europea liderada por Alemania, con criterios economicistas a ultranza, imponiendo condiciones extremas de regulación y recortes presupuestales para apalancar el euro como moneda fuerte, termino olvidando al ciudadano como gestor de toda sociedad, que es el receptor de las políticas de estado en cada país y quien paga al final sus éxitos y aciertos. Este resultado del Brexit es un fracaso estruendoso de las políticas extremas de austeridad, de control de la inflación y del gasto, de los recortes a ultranza al bienestar. Y hay que decirlo claramente, bienestar construido al debe, fruto de políticas socialistas que tenían que reventar, por que la solidaridad intergeneracional se ha roto en Europa, también en el Japón, donde la población envejece a un ritmo superior al crecimiento de una generación más joven que aporte para el bienestar común. Este también es un rotundo fracaso al liderazgo de la señora Merkel en el manejo de la crisis de los refugiados en Europa. Gestión que ha metido mucho miedo en las clases medias europeas, con un primer resultado como es el Brexit.
¿Y a nosotros que nos toca en este baile? Estar alertas ante cualquier signo recesivo en la economía mundial impulsado por el Brexit. Definir una estrategia de intervención con inversión publica ante cualquier síntoma de efectos recesivos, volver a las políticas keynesianas que tanto éxito tuvieron en posguerra a partir de 1945.
Nadie entiende por qué el primer Ministro Británico Cameron, citó este referéndum sin ninguna necesidad cuyo resultado ha causado tremendo tremor en la economía mundial y cuyos efectos aún son desconocidos. Esta semana Felipe Gonzales, escribió un artículo que en el que dejo claramente retratada la situación del hoy renunciado primer Ministro Cameron:“David Cameron incendió la casa para salvar los muebles y se quedó sin casa y sin muebles”.
En síntesis, la Unión Europea, ha quedado herida de muerte, es cuestión de tiempo su cambio o disolución, de eso podemos estar seguros.
Post Scriptum. Murió esta semana Alvin Toffler, visionario de la economía del conocimiento y quien predijo los desarrollos de la sociedad de la información. Hoy recordamos los economistas y profesionales inquietos por estos temas socioeconómicos su libro premonitorio que lo lanzó a la fama en los 70: “El Shock del Futuro”.
