Asesinar mujeres
Pareciera imparable el asesinato de mujeres en Colombia. Ayer una joven fue asesinada por su compañero sentimental en el barrio Los Guaduales de Garzón.
Se trata de la joven Yineth Marleny Chávez (29 años), quien luego de una discusión con su pareja Jhon Barrera Martínez (22 años), fue acuchillada por él ocasionándole la muerte minutos después.
Este hecho de intolerancia demuestra cómo el barbarismo y la posición machista se siguen imponiendo en nuestra sociedad. La mujer sigue siendo vista como un objeto y no como un ser humano. Es por esta razón que se hace necesario que de una vez por todas los órganos judiciales y el sistema educativo tomen cartas en el asunto, pues algo anda mal desde hace mucho tiempo.
A buena hora la Corte Suprema de Justicia profirió una sentencia hito en torno a los asesinatos de mujeres. “Para la Corte, no es una historia de amor sino de sometimiento de una mujer por un hombre que la considera subordinada y se resiste al acto civilizado de entender que la debe dejar en paz porque ella ya no lo quiere, y elige ejecutar el acto más contundente de despotismo que es la eliminación de la víctima de la relación de poder”, indica la sentencia.
Más claro no podía estar la configuración de la conducta señalada por la providencia, donde se reseña el hecho de que “en consecuencia, en ningún caso cabe deducirla de la simple circunstancia de ser el autor del delito un hombre y la víctima una mujer, sino que ha de fundarse en evidencias demostrativas de la situación de abuso de poder en que se encontraba la última”.
Esta sentencia, que tiene un efecto erga omnes, es decir, sobre la generalidad, seguramente se le aplicará a este joven asesino de su compañera.
Ojalá todo el peso de la ley les caiga a los homicidas posesivos que siguen considerando que su pareja es de su propiedad, nada más dañino y perjudicial para las familias y para los menores que tengan que padecer los vejámenes por parte de desadaptados.
