Asentamientos subnormales y el derecho a la vivienda digna
Germán Alfonso López Daza
En hora buena la Administración Municipal impulsó y logró la aprobación de un Acuerdo que busca crear una política pública que enfrente el gran problema social de los asentamientos subnormales, popularmente llamados invasiones.
Este fenómeno social -muy propio de los países subdesarrollados-, se caracteriza por el nacimiento de los cinturones de miseria alrededor de la opulencia de todas las ciudades, las cuales se han acostumbrados a observar impávidos la miseria y el abandono tradicional estatal y las han incluido como parte “parte del paisaje urbano”.
Si bien nuestro ordenamiento constitucional consagra en el artículo 51 de la Carta Política, el derecho fundamental que le asiste a todos los colombianos a tener una vivienda digna, el Estado no ha podido cumplir a cabalidad con esta protección como con muchos otros derechos.
Tradicionalmente la clase política poco se ha ocupado por solucionar este fenómeno. En algunas administraciones de han creado pequeños programas para otorgar vivienda a personas de escasos recursos, tratando de solucionar esta problemática pero sin lograrlo, pues la pobreza es más grande que los esfuerzos gubernamentales.
Por su parte, la Corte Constitucional ha abordado en sus sentencias este grave problema social y ha ratificado la categoría de derecho fundamental el derecho a la vivienda digna. La Corte ha establecido que la materialización del derecho fundamental a la vivienda digna, no implica únicamente la posibilidad de adquirir un inmueble para su habitación, sino, a su vez, que dicho acceso sea real y estable. El bien otorgado debe constituirse en un lugar adecuado para que una persona y su familia puedan desarrollarse en condiciones de dignidad.
En efecto, este derecho fundamental a la vivienda digna abarca el concepto de vivienda adecuada, es decir, con un espacio suficiente y en un entorno urbano amigable y no en esas “cajitas de cartón” que acostumbra el Estado construirle a los necesitados.
Solo esperamos que con la aprobación de esta política pública, la administración municipal alcance lo que muchas administraciones no han logrado y no se convierta en una decepción más. (Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).
