Ariza debe renunciar a Comfamiliar
Por Alfonso Vélez Jaramillo
La campaña de los familiares, amigos y trabajadores de la Caja de Compensación Familiar del Huila a favor de su director ejecutivo Armando Ariza Quintero, en lugar de beneficiarlo le están causando daño a él y a la ya descalabrada imagen de la entidad.
La investigación penal por más de 30 mil millones de pesos embolatados, no solo compromete al encartado funcionario sino al Consejo Directivo, a los más altos funcionarios de Comfamiliar, inclusive a su sindicato y a quienes tienen la fiscalización fiscal interna y externa, y le interesa en grado sumo a la sociedad en general.
Avisos en los medios y las publicaciones en las redes sociales dan la impresión de que tratan de convertir al doctor Ariza, en un mártir de un hecho político que solo le corresponde decidir a la justicia en su sana sabiduría.
Se buscan más de 30 mil millones de pesos que comprometen el sagrado derecho a la vida de muchos huilenses por conexidad con el derecho a la salud.
Con esas manifestaciones pusieron en estado de alerta a enardecidos ciudadanos que piden claridad ya porque temen que todo quede en la más absoluta impunidad.
Es un grupo de la sociedad civil que del que hacen parte empresarios, voceros gremiales y cívicos que se pronunciará de manera oficial en las próximas horas.
Le pedirán a la fiscalía, a la superintendencia de subsidio familiar y a la contraloría que digan si es verdad todo lo que se dice en los “mentideros públicos”, sobre el patrimonio del doctor Ariza y la manera como lo consiguió.
Si Ariza Quintero no tiene nada que ver en los hechos dolosos que le endilga la Fiscalía, nada debe temer. Si los recursos de su patrimonio son producto únicamente de su trabajo no debe alarmarse, porque todos tenemos derecho en nuestro sistema económico a enriquecernos con el trabajo.
Pero como se trata de los recursos públicos, es un tema que nos compete a todos los ciudadanos. Recuerden que Comfamiliar aunque tiene carácter privado los recursos que maneja son públicos porque provienen de los parafiscales, la vivienda y el régimen subsidiado de la salud y están regulados por la Ley.
El bochornoso caso de Comfamiliar pone sobre las cuerdas a todos los que han tenido que ver con el manejo directo de la institución en los últimos 20 años, porque a pesar de tantos rumores de enriquecimiento ilícito y aparentes manejos irregulares nunca hicieron una investigación interna a fondo.
El revisor fiscal Yesid Orlando Perdomo, que lleva más de 20 años en el cargo tampoco supo nada, como en la Universidad Corhuila en donde se robaron casi 10 mil millones y su revisora fiscal tampoco se dio cuenta, sino hasta cuando otras personas se percataron de las anomalías.
Como es posible que el Consejo Directivo de Comfamiliar no sepa nada de la contratación con Medilaser que asciende a más de 30 mil millones, porque según ellos este tema no fue puesto a su consideración y aprobación, según una respuesta superflua a una petición expresa del sindicato de Comfamiliar.
No estamos condenando a nadie, ni cayéndole al caído, pero es esencial que el revisor fiscal presente los estados financieros de los últimos años, para saber a cuánto ascienden los recursos que le ingresaron a esa entidad de los giros nacionales y parafiscales.
Considero que en la cárcel o en la calle es sano para la imagen de Comfamiliar y el Huila, que Armando Ariza Quintero renuncie a su cargo para que no siga deteriorándose la imagen que Comfamiliar demorará bastante en recuperar.
