Apuntes políticos
Por Alfonso Vélez Jaramillo
El proceso electoral en Colombia está que arde y el Huila siente la agitación ya que los partidos políticos no han definido en su totalidad sus candidatos a los cargos de representación popular y todo el mundo pidiendo pista.
Han sido definidos los candidatos a la alcaldía de Neiva del Partido de la U Faiver Hoyos, del Partido Liberal Gorky Muñoz, Germán Bahamón del Cambio Radical y Rodrigo Lara, del Partido Verde, aunque se vaticinan nuevos acuerdos lo que disminuiría el número de aspirantes.
A la gobernación Julio Enrique Ortiz, del liberalismo, Carlos Julio González, de Cambio Radical, mientras que el Partido Verde, al parecer no está interesado en candidato propio y apoyaría uno de coalición. Centro Democrático no arranca y espera que todos se acomoden para tomar determinaciones.
Anoche el Partido Conservador alargó la expectativa que hay por conocer quién será su candidato a la gobernación, ya que Carlos Ramiro Chavarro y Esperanza Andrade no se han puesto de acuerdo, especialmente en el mecanismo de selección.
Carlos Ramiro se le mide a una encuesta, el dirigente afirma que debe ser la base popular la que defina su aspiración, mientras que Esperanza pide una convención o consenso, asegurando que tiene la mayor representación en el directorio para ser la candidata.
La cosa está color de hormiga, pero color azul, porque ninguno de los dos quiere ceder y ambos se consideran con derecho a ser candidatos únicos.
Carlos Ramiro ha sido representante y senador y goza de experiencia legislativa y Esperanza, fue precandidata en las elecciones pasadas.
El directorio nacional les dio ocho días más para que se pongan de acuerdo o si no tomará la decisión que considere más ayustada a los intereses de la colectividad, con el concepto del directorio departamental, compuesto por mayoría andradista, hermano de Esperanza.
Se dice que hay buenos términos para llegar a un entendimiento y por tal razón les dieron un nuevo compas de espera con la perspectiva de tener candidato único conservador.
Lo que sí se puede manifestar sin titubeos, es que si el Centro Democrático no saca siquiera el 50 por ciento de los votos obtenidos en la campaña para Presidente, o al menos la mitad de los alcaldes del Huila, el resultado será calificado como una estruendosa derrota.
En un hecho sin precedentes en la historia política del departamento esa colectividad ganó en todos municipios, un fenómeno único que quizá nunca más vuelva a repetirse.
Una derrota sería el principio del fin del liderazgo de Uribe en el Huila y tal parece que por ese camino va, porque hay fisuras muy difíciles de transitar y preguntando preguntando todos apuntan al “siniestro” lapicero de Macías y no a la dedocracia de su jefe el senador Uribe.
Afirman que Macías tiene el poder para conformar las listas presuntamente con el “aplauso” del directorio local, ya que el uribismo en el Huila no tiene dirigentes a la vista con votos propios ni la fuerza para impulsar sus nombres.
El propio senador Macías y el representante Álvaro Prada, en la pasada campaña reconocieron que los votos eran de Uribe y que ellos solo lo estaban representándolo.
Por estas razones no solo en Neiva sino en los municipios los señalan de no tener un liderazgo genuino y sano, e inclusive se habla de persecuciones y “sombrerazos”, lo que ha generado malestar y búsqueda de nuevas alternativas en otras colectividades. Esperemos a ver qué pasa y si hay alguien que piense lo contrario que lo diga.
