Aprovecha el tiempo
Orlando Parga
Aprovecha la vida. Aprovecha el tiempo. Esta es quizás la consigna más vieja que se ha profesado. Los antropólogos y arqueólogos han descubierto que para nuestros antepasados, su mayor angustia era el rápido transitar por este mundo y las excavaciones de tumbas o cementerios antiguos demuestran que los enviaban a la eternidad con trasteo incluido e incluso con aditamentos en sus cuerpos para evitar que el tiempo hiciera de las suyas y tratar de conservarlos.
Los filósofos de la Grecia antigua veían en el tiempo el devenir de las cosas. Ya Heráclito de Éfeso decía que "Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña". Una de las interpretaciones de esta frase es que las cosas ocurren solo una vez y no se repiten de la misma manera aunque tratemos de repetirlas. "Nadie se baña dos veces en el mismo río" porque el río no es el mismo y fundamentalmente uno tampoco es el mismo. El agua que fluye cambió al río como el tiempo a nosotros.
Y esto nos lleva a otro de los mayores desasosiegos humanos: el acumular. Pero la clave no está tanto, como hemos creído, en atesorar, como sí en disfrutar y hacer fructifica nuestra vida en sociedad. Entonces, el mayor partido nos lo jugamos precisamente en nuestra cancha o terreno, y se trata de sacarle el mejor provecho planeando, organizando y administrando nuestra mayor empresa o proyecto: la vida.
En estos tiempos de afujías, estrés, ligerezas, de tener mil cosas que realizar al tiempo y no saber cómo resolverlas, es necesario hacer una pausa para administrar nuestro tiempo y que sea más efectivo en nuestras vidas.
El Padre Rafael García Herreros nos lo recordaba en el programa televisivo del Minuto de Dios: En esta época la vida toma una urgencia inusitada. Hay voces silenciosas que nos dicen: lo que has de hacer, hazlo pronto; aprovecha el día, aprovecha el tiempo, aprovecha la semana. Esta es una nueva semana.
La puntualidad hace que nuestra vida sea más amena. La vida nos sonríe cuando llegamos a la hora que es al trabajo, a las citas, a cualquier actividad, hará que ni usted ni los demás pierdan minutos valiosos. “Nunca hubiese podido hacer todo lo que he hecho sin los hábitos de puntualidad, orden y diligencia, sin la determinación de concentrarme en una tarea al mismo tiempo”, decía el escritor Charles Dickens.
La sensación de sentir que el tiempo corre cada vez más rápido, que las horas del día no alcanzan para todo lo que debemos hacer, nos dan ganas de ser más productivos, de ser eficaces en cómo utilizamos el tiempo. Nuestro tiempo en esta tierra no es infinito sino limitado y eso nos lo recuerdan refranes o adagios populares como "el tiempo perdido jamás se recupera" o "hay 3 cosas que jamás regresan: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida".
El tiempo que dejamos pasar sin hacer algo o productivo, o entretenido, o interesante, es tiempo perdido. Perder el tiempo por ociosidad o ineficiencia personal es penosa, y a la mayoría nos sucede, en mayor o menor grado; por suerte es moderadamente fácil de corregir.
El tiempo es, sin duda en la actualidad, el activo más valioso. Aprovechar el tiempo no significa estar siempre trabajando o estudiando, descansar o distraerse puede ser una manera muy efectiva de aprovechar el tiempo.
Porque hasta el tiempo libre ha de ser provechoso al cumplir una triple misión: descanso, diversión y desarrollo. Y si no, estaremos perdiendo el tiempo en vez de aprovecharlo. Al hablar de "tiempo libre" nos referimos, sobre todo al tiempo disponible, al tiempo no ocupado por las actividades o productivas o escolares ni asignado a otras obligaciones. Durante el curso, el tiempo disponible no es muy amplio aunque, resulta muy fácil perderlo a pesar de ser tan poco.
Es preciso que este tiempo disponible se dedique a realizar esa multitud de actividades enriquecedoras al alcance de la mano de cualquiera. Saber aprovechar el tiempo libre es algo con lo que nuestros hijos no nacen: lo aprenden.
Así pues, es hora de preguntarse ¿Qué deseo lograr? ¿Qué sueño aún tengo que cumplir? ¿Qué se puede hacer en este año para traerle alegría a quienes amo? ¿Cómo puedo ayudar a los demás? ¿Cómo puedo ser amable conmigo mismo? ¿Cuál será el tema para el 2017? y manos a la obra porque el tiempo apremia!
