Aprendamos de la ANLA
Con ocasión del anuncio de ejecución de varios proyectos minero energéticos en nuestra región y con las noticias que circulan sobre reparos al cumplimiento del Plan de manejo Ambiental por Emgesa, en el proyecto hidroeléctrico de El Quimbo, nos han escrito varios lectores preguntándonos porqué nuestra corporación autónoma regional no actúa en algunos casos como estos.
La respuesta generalmente es que quien ejerce competencia sobre dichas obras, proyectos o actividades es la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales ANLA y no las corporaciones con asiento en el Caquetá, Huila o Putumayo.
La ANLA surge por la necesidad que halló el gobierno nacional de contar con un organismo técnico que se encargara del estudio, aprobación y expedición de licencias, permisos y trámites ambientales, buscando, y así lo dijo el Estado expresamente, mejorar la eficiencia, eficacia y efectividad de la gestión ambiental y el desarrollo sostenible.
Como el literal e) del artículo 18 de la Ley 1444 de 2011 le concedió facultades extraordinarias al Gobierno para crear, escindir y cambiar la naturaleza jurídica de establecimientos públicos y otras entidades u organismos de la Rama Ejecutiva del orden nacional, éste aprovechó y creó la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales en el Sector del Ambiente y Desarrollo Sostenible mediante el Decreto Ley 3573 de 2011.
La ANLA es una Unidad Administrativa Especial del orden nacional, con autonomía administrativa y financiera, sin personería jurídica, y como todas, busca desarrollar o ejecutar programas propios de un ministerio o departamento administrativo; en este caso programas y funciones que el Ministerio de Ambiente desarrollaba.
Entre tales funciones destacamos: el otorgar o negar las licencias, permisos y trámites ambientales que eran competencia del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible; dirimir los conflictos de competencia cuando el proyecto, obra o actividad sujeto a licencia o permiso ambiental se desarrolle en jurisdicción de dos o más autoridades ambientales (entiéndanse corporaciones autónomas); y aprobar los actos administrativos de licencias ambientales para explotaciones mineras y de construcción de infraestructura vial y los permisos y concesiones de aprovechamiento forestal en los casos que se exige por la ley para tres corporaciones autónomas regionales de desarrollo sostenible.
Lo anterior quiere decir que los proyectos de hidrocarburos, los grandes proyectos mineros, de infraestructura y energía son ahora competencia del ANLA en cuanto a la obtención de la licencia ambiental.
ahc86@hotmail.com
