Anotaciones ambientales
Álvaro Hernando Cardona González
Seguro los lectores esperaban que dedicáramos estas columnas a los análisis sobre las recientes declaraciones que hicieron el señor Presidente de la República y uno de los líderes de la banda delincuencial autodenominada las Farc. Hay que analizarlas fríamente y sopesar las reacciones que se están dando para tener mayores alcances y hacerlas. Pero claro que lo haremos. Y claro que seguiremos planteando alternativas para que si ojala estos acuerdos funcionan, en las áreas que operan estos delincuentes, podamos empezar a sacar del delito al medio ambiente.
Por ahora comentemos otra cosa. Hace poco copiamos una cifra inquietante que nos despertó varias curiosidades que queremos compartirles a modo de anotaciones de interés ambiental. Según documentos que se ventilaron durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible Río+20, se supo que la temperatura promedio de la Tierra, en los últimos 20 años, ha aumentado 0,4 grados centígrados lo que demuestra que siguen a su vez aumentando las emisiones de CO2 (dióxido de carbono o anhídrido carbónico).
Hay que aclarar que el CO2, por sí solo no es malo, ya que es un compuesto natural esencial para el ciclo biológico de las plantas y cosechas, y por lo tanto, altamente beneficioso y necesario para la vida en el Planeta.
¿Cuál es la alarma? Pues que la concentración atmosférica de CO2 ha aumentado desbordadamente, y sobre todo por causa de las actividades humanas, calentando al planeta. Que los gases con efecto invernadero actúan como el techo de vidrio de un invernadero, atrapando el calor y recalentando la superficie. Entonces, los expertos han probado que el incremento de la concentración de estos gases en la atmósfera terrestre está provocando las dramáticas alteraciones en el clima con los daños materiales y vidas humanas inmensurables.
¿Y el papel del CO2 en esto? Pues que los gases de efecto invernadero principales son: vapor de agua, dióxido de carbono (CO2), ozono troposférico y metano. El que más aumenta es el CO2.
Es tan delicado el problema, que el presidente de los EEUU lanzó el más ambicioso plan contra el Cambio Climático invirtiendo 8.800 millones de dólares anuales hasta 2030, intentarán recortar en un 32% las emisiones de sus plantas energéticas con respecto a los niveles de 2005, y aumentar hasta un 28% la dependencia de las energías renovables. Y el papa Francisco, en su Encíclica Laudato, si que hace poco comentamos en esta columna, relacionó la lucha contra el Cambio Climático como un grave conflicto ético del hombre.
El Cambio Climático afecta a todos, interesa a todos y claro, no hace distingos. ¿Llegó el infierno?
