viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-04-29 07:45

Andando por las ramas

A muchos colombianos como el consagrado director de cine, Sergio Cabrera, recordado entre tantas obras, por su película “La Estrategia del Caracol” nos fascina este país porque es “…maravilloso, con gente maravillosa…”; pero como él, nos entristece “…que la política sea tan pobre y tan mezquina” porque seguimos considerando que Colombia antes que subdesarrollado es un país sub administrado.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 29 de 2014

Ante una orden retardada y calculada del Presidente salieron presurosos los agentes del orden, con ayuda de retroexcavadoras a demoler inmuebles y centros de expendio de substancias ilícitas, como si la prevención del delito y del consumo de estupefacientes estribara nada más en el aumento del pie de fuerza y de las acciones represivas. Como en Bogotá, pueda que se acaben los “cartuchos”, pero surgirán los “Bronx”.

La Fiscalía General se gastó en 2013 $10.000 millones en vigilar y administrar bienes recogidos en procesos de distintos delitos que por físico abandono ahora son chatarra y representan más de $177.000 millones, dentro de los cuales se registran vehículos perdidos en tres décadas de desidia. ¿Por qué las últimas administraciones decidieron incautar tales bienes sin tener la capacidad para custodiarlos o lucrarlos?  

La Ministra de Educación, ante la penosa incapacidad de nuestros estudiantes “…para solucionar problemas de la vida cotidiana” en las pruebas PISA, responde que “…Colombia tuvo el coraje de medirse con los mejores” como si fuera gran cosa ser los guapos de la cola. Tristemente nuestros gobernantes se preocupan en ampliar la cobertura de la educación sin atender su calidad. Se alegran porque hay más estudiantes sentados en las aulas, sin preguntarse si los planteles están dando buena educación.

Otro Ministro se ufana en decir que vamos bien porque aumentó el Producto Interno Bruto sin detenerse a mirar nuestra elevada concentración de la riqueza y los altos niveles de desigualdad y de necesidades básicas aún no satisfechas especialmente en el campo colombiano. Si la industria goza de buena salud, no significa que haya mejorado la calidad de vida de las personas.

Y un candidato ofrece crear el Ministerio del Bienestar Campesino para igualar las condiciones de vida del campo con las de la ciudad. ¿Más burocracia habiendo un Ministerio de Agricultura? 

Son algunas muestras de cómo se nos administra improvisando, como por las ramas, en medio de la negligencia y muy de la mano con el descaro y el despilfarro.