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Opinión/ Creado el: 2015-12-06 02:36

Aníbal Vásquez

Orlando Mosquera Botello.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 06 de 2015

En 1932 se organizó la primera empresa de transporte terrestre en el Huila, sociedad anónima de capital limitado, integrada por Lino Arturo Gutiérrez Losada, Carlos Arturo Quintero, Juan Gabriel Gómez, Jesús Antonio y Gabriel Vega Lara, con un capital de cinco mil cien pesos, titulares que suscribieron quinientas diez acciones a diez pesos cada una. Dicha empresa registrada con la escritura pública 127 del 27 de marzo de 1932, con el nombre de EMPRESA DE TRANSPORTE DEL SUR, instaló una gasolinera en la esquina sur-oriental de la carrera 4ª con calle 7ª, espacio donde la curía construiría más tarde la Catedral de la Inmaculada Concepción. Pronto alternó su modalidad de carga con la importación de carros y chasises. En 1937 dicha empresa se declaró en quiebra, siendo liquidada en 1941. Más tarde Gutiérrez Losada da el primer paso para el transporte de pasajeros, adquiriendo un bus escalera en sociedad con Isaías Trujillo.

En 1938, Lino Arturo Gutiérrez y Urbano Cabrera, fundan la EMPRESSA DE TRANSPORTE DEL HUILA Y CAQUETÁ, la que tuvo duración de cinco años y transportó carga y pasajeros por la trocha que el gobierno de Enrique Olaya abrió entre Neiva y Florencia, debido al conflicto con el Perú.

Gutiérrez Losada se asocia luego con Urbano Cabrera Macías para crear “Transportes del Huila y Caquetá Ltda.”, con un capital de $18.000 pesos. Tenía conexión con los Ferrocarriles Nacionales por donde ya se transportaba la mayoría de carga a Neiva.

Nacerían en 1942, TRANSFEDERAL y COOTRANSHUILA, la primera fundada por Alberto Suárez Zambrano, Jesús Antonio Cruz y Carlos Falla Molano, y la segunda por un grupo de choferes con vehículos pequeños.

En 1945 se constituye Flota Huila con una docena de taxis, la que ubica sus vehículos en la esquina Nor-Oriental del Parque de Santander, espacio donde le fueron instalados por la Compañía Telefónica del Huila, los auriculares con los números 35-11 y 35-12. Llegó a tener vinculados 25 taxis de plaza como se les llamaba por su lugar de parqueo. Con el tiempo terminó solo siendo de don Ignacio Artunduaga Campos, propietario también de una gasolinera en la carrera 5ª con calle 18. También tuvo buses urbanos y otros que viajaban a Florencia.

En 1946 surge con 15 buses la famosa COSEPAS -Compañía de Servicio Urbano de Pasajeros-, de la que era mayor accionista don Lisandro Falla, sigla con la que se citaría por décadas todo bus en Neiva.

En 1957, 18 socios fundaron Transportes del Sur TRANSSUR, la que fue liquidada en el 2003. En 1961, 16 propietarios de taxis nuevos importados por la casa Lara, fundan TRANSMIXTOS, empresa que termina fusionada a COOMOTOR en 1963, cuando solo pertenecía a Emiliano Madrid. Se ubicaban en la esquina nor-occidental del Parque de Santander.

En 1961, Aníbal Vásquez Godoy funda “Auto-Vásquez de Lujo”, hombre de trabajo nacido en Natagaima (Tolima), quien vino al Huila para trabar con don Ricardo Muñoz, propietario de la hacienda Laboyos. Entonces la carretera al sur llegaba hasta la casa de dicha finca. En 1950 compró en Cali un Chevrolet “Belet” color verde, el que trabajó para la ruta Neiva-Pitalito.

Cuando fundó Auto-Vásquez de lujo, tuvo como primeros afiliados a Inocencio Sanmiguel, Julio Cigarra, y Carlos Vega, entre otros. Circulación y tránsito les asignó la esquina sur-oriental del Parque de Santander, con cabina telefónica donde uno de sus números asignados era el 31-00. Los taxis afiliados a de esta empresa fueron numerosos, la empresa fue liquidada en 1980.

Su sede ocupaba el segundo piso de su bomba de gasolina, la que construyó en compañía del Aipuno Alejandro Cabrera, en la esquina de la calle 21 o Avenida Tenerife, con carrera 5ª, entonces frente a la Cárcel del Distrito Judicial de Neiva, espacio que ocupa hoy el Centro de Convenciones “José Eustasio Rivera”. Cabe anotar también, que frente a la gasolinera de Aníbal Vásquez cuando fue construida, existía otra que era propiedad de la “Compañía Leonidas Lara e Hijos”, donde también funcionaba una báscula utilizada especialmente en época de ferias, ya que diagonal existían los corrales de la plaza, hoy construido allí el edificio Colonial y parte del barrio Sevilla. En lo que fuera la bomba y báscula de los Lara, más tarde fue construida la envasadora de Gaseosas del Huila POSTOBON, espacio que ocupa hoy el Supermercado Olímpica.

Donde Aníbal Vásquez y Alejandro Cabrera construyeron la gasolinera, existió un rancho pajizo que albergaba el bar “La Última Lágrima”, último expendio de licor próximo al Cementerio Central, pues de dicha esquina pasando por el camposanto, solo existía un camellón que llevaba al puerto de Caracolí y que empalmaba con la carrera 5ª también cobijada con frondosos caracolíes, tramo que llamaron por buen tiempo, el “Camellón de las Delicias”.

Berenice se llamaba la señora que atendía “La Última Lágrima”, donde con gran disculpa remataban el sepelio ciertos dolientes. Esta señora además tenía un contrato para suministrar alimentación a los internos del penal, llamado panóptico por contar con una garita de donde se podía otear todos los patios. La compañía Vásquez y Cabrera les compró el lote a los herederos de Berenice para construir la gasolinera y la sede de Auto-Vásquez de Lujo.

La CODI -Colombianos distribuidores de Combustibles- empresa fundada en 1955, que inició distribuyendo sus productos a través de la Casa Lara, les prestó trescientos mil pesos para que la construyeran, dinero que deberían cancelar en quince años. Desde luego el préstamo exigía un cupo mínimo de distribución de sus productos. No era fácil conseguirlo. No sobra anotar, que la CODI terminó más tarde absorbida por la MOBIL, la que fue desplazando a la ESSO Colombiana, tras absorber la compañía naviera CONCAR que distribuía combustibles a lo largo del río Magdalena en planchones y 120 estaciones de la SHELL. Esta terminó fusionada con Exxon.

La sede de la CODI en Neiva estaba ubicada en la calle 21 con carrera 15, cerca al antiguo acceso del batallón Tenerife, espacio que vino a ocupar REINDUSTRIAS, pues dicha empresa como la ESSO o TROCO, tenían sus sedes a bordo de la línea del ferrocarril, pues por entonces la gasolina se traía a Neiva en vagones-tanques.

Aníbal Vásquez fue un hombre serio, constante y de pocas palabras. Era hijo de Aníbal Vásquez y Escolástica Godoy. Fue el menor entre cuatro hermanos -Jesús, Jerónimo, Argemiro y Aníbal-. Se casó en Neiva con Irma Pastrana Quintero, hija del teruelense Antonino Pastrana, tío del ex Presidente Misael Pastrana Borrero- y de Leonilde Quintero. Tuvieron tres hijos: Orlando, Nubia y Hernán.

Aníbal Vásquez terminó siendo único propietario de dicha bomba, construyendo otra más grande en la vía al Sur, lo mismo que una de las más importantes distribuidoras de gas en Neiva, cuando este se popularizó y se expendía en cilindros. Su esposa falleció el 7 de junio de 1975, y él, el 15 del mismo mes de 1976.

Por estos días ha terminado de cambiar totalmente dicho panorama urbano, lo que fuera la sede de Auto-Vásquez de lujo, hoy son modernos locales donde se ha instalado una sucursal del Banco de Colombia y un expendio de café y vinos con la comodidad de tener parqueaderos.

Esquina Nor-Oriental Parque de Santander. Taxis Flota Huila modelo 61. Al fondo el palacio de las 56 ventanas.

Desfile Automotor, Cr. 5ª entre calles 7ª y 8ª. A la derecha, taxis de Flota Huila. Al fondo, el Hotel Plaza en construcción.

Bus COCEPAS, barrio Calixto Leiva. Calle 6C. Carrera

Buses de COOMOTOR en su paradero central, frente a lo que fuera el Palacio de las 56 ventanas. 1968.

Esquina nor-occidental Parque de Santander. Taxis de Transmixtos.

Bus escalera o “chiva” de COOTRANSHUILA, modelo 54.