lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-04-02 08:31

Algeciras una isla verde

Yefer Yesid Vega Bobadilla

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 02 de 2016

Antes San Juanito, tierra perteneciente en otras épocas a las tribus de los Otaces, los Dujos, y los Anaconas.  Hoy tierra de todos, tierra del Huila,  ubicada sobre la parte media del valle del Magdalena y empinada sobre la cordillera oriental, hoy en día llamada ALGECIRAS, pueblo agricultor y ganadero, de gente cálida, trabajadora y honesta, pero también azotada por la guerra que ha dejado a más de una familia con ausencia de algún ser querido, a esto  se  suma que se convirtió en el común vivir en medio del conflicto, pues no era raro que se desconfiara  del vecino porque se presumía que fuera cabecilla de algún frente, sin embargo, hoy tenemos una esperanza, una luz en el camino y es el proceso de paz que aplaudo la paciencia, la inteligencia y diplomacia que admiro en nuestro presidente Juan Manuel Santos, ya que no solo está negociando con la guerrilla de las FARC, sino que pensó en una paz verdadera que abarca todos los grupos insurgentes incluyendo al ELN en una nueva mesa de negociaciones. 

Es sabido que el mejor mecanismo para solucionar conflictos es el dialogo, buscando que las partes opuestas lleguen a un común acuerdo y que estos sean respetados, acatados y realizados en el tiempo convenido. Sin embargo, es importante que en este proceso se haga un cese al fuego, se muestre el interés por dar libertad a los secuestrados sin ningún interés pecuniario, dado que es difícil comprender cómo es posible que haya negociaciones de paz mientras se hace la guerra. 

Pero finalmente debemos tener en cuenta que si sigue reinando  la desigualdad social como fruto de la corrupción política y  administrativa del Estado, los conflictos sociales no cederán y pueden convertirse en nuevas afrentas armadas. Por esta razón la gran tarea de Estado Colombiano es reforzar la confiabilidad, al mismo tiempo que se avanza en el proceso de paz.  En estas condiciones, el Pueblo, por ignorante que sea podrá leer con mayor claridad los profundos secretos de la paz, de la convivencia y de la armonía social. 

Cuando todo sea así, sin ningún temor el pueblo se reincorporará a las tareas productivas, especialmente las del campo y volverán a acrecentarse las riquezas y entonces Algeciras volverá a ser el emporio agrícola del Huila y la despensa alimentaria de Colombia y entonces sus hombres y mujeres vivirán una historia diferente, capaz de nutrir no solamente sus cuerpos sino sus ilusiones y sus esperanzas que van talando todas las marañas  que obstaculicen un horizonte humano que los llene de inmensas satisfacciones y alegrías infinitas.  Porque así es la prospectiva del algecireño raso que no se deja domesticar por las peores dificultades sino que es capaz de elevarse como el ave fénix a las más altas cumbres del progreso.  

Un ambiente sosegado de paz es una vía que le permitirá a Javier Rivera Cortés, nuevo alcalde de este floreciente Municipio cumplir con su acertado programa de gobierno que contó con el respaldo de más de 4.500 votos.