lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-04-06 10:06

Alerta en Santa María

La tranquilidad de Santa María está vulnerada. Ayer la comunidad en las calles rumoraba con sigilo los dos atentados sistemáticos que enfundaron miedo.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 06 de 2016

Uno de ellos se registró en la vivienda del alcalde de la municipalidad Norberto Castro Trujillo; y el segundo, en la vivienda de la líder indígena Ana Teresa Manjarrez Tique. Dos hechos aislados que guardan una relación en las presunciones que indican que los autores intelectuales y materiales serían grupos paramilitares.

Ya las alertas se prendieron en este municipio que otrora fue corredor de las FARC por su especial ubicación geográfica que limita con el sur del Tolima y aproxima fácilmente este territorio del Huila con el Cauca.

Para algunos analistas, el espacio que las FARC han dejado a raíz de las negociaciones en La Habana, ha hecho que este espacio sea ocupado con grupos al margen de la ley, sobre todo delincuenciales, inspirados o financiados por paramilitares.

No hay que ir muy lejos, en días pasados, durante tres días seguidos cayeron mega cargamentos de droga en La Plata, occidente del Huila. Estos cargamentos se los atribuyeron al Clan Úsuga.

Pero siguen ocurriendo hechos que generan curiosidad, precisamente una líder de izquierda, Lorena Sánchez Andrade, de Asociación de Trabajadores Campesinos del Huila, cuando llegaba a Neiva, a la camioneta en la que se movilizaba, se le estallaron sus cuatro llantas.

Sería temible que tras la dejación de armas de grupos de izquierda, ahora sorpresivamente aparezcan grupos delincuenciales inspirados en paramilitares sembrando el terror por los pueblos del Huila.

Sería muy bueno que el Ejército y la Policía estén atentos de los movimientos de eventuales grupos armados de extrema derecha que estén poniendo en riesgo la vida de los huilenses.

De nada serviría un proceso de paz dañado con los actos terroristas de agrupaciones violentas de delincuentes que lo único que buscan es sembrar miedo y usufructuar con las extorsiones.

Un dato adicional. Todavía en Neiva hay comerciantes que pagan vacuna a grupos ilegales. En el gremio de los ferreteros hay unos cuantos que prefieren guardar silencio.