Alcaldes y el medio ambiente
Lo que se sabe es que en las montañas del suroccidente de Colombia, una zona golpeada por el conflicto armado, familias indígenas se han comprometido a proteger las cuencas que alimentan al río Cauca, la segunda fuente hídrica en importancia del país que abastece a 3,5 millones de personas.
Esta iniciativa se logró esencialmente por el trabajo mancomunado entre la comunidad y líderes de varios municipios de esta zona, que tenían claro el sentido de la consciencia ambiental.
Pues bien, ayer los alcaldes del Huila eligieron a sus representantes ante la CAM. Los que de ahora en adelante los representarán son 4: Íquira (Alberto Yustres), Altamira (Yesid Rodríguez Tovar), Colombia (Adelia Guzmán García) y Palestina (Carlos Eliécer Motta Pardo). Ellos estarán en la vigencia de este año.
En esta jornada de ayer se aprovechó para también aprobar los estados financieros de la Corporación. La Asamblea Corporativa es el máximo organismo rector de la CAM que la integran los 37 alcaldes del departamento y el gobernador del Huila o su delegado.
Los nuevos mandatarios tendrán la facultad también de tomar decisiones importantes como la declaratoria de áreas protegidas, aprobar o desaprobar las diferentes tomas de decisiones de la Corporación e integrar el máximo organismo rector de la Corporación por encima de la dirección general conjuntamente con otros ochos consejeros que se encuentra elegidos también por un proceso democrático como son las ONG, el sector privado, las comunidades indígenas, el gobernador, los cuatro alcaldes, el delegado del presidente de la República, y del ministro de Medio Ambiente.
De modo que la participación de los burgomaestres es decisiva y ojalá esto se vea reflejado en más participación de las diferentes zonas del Huila en los proyectos claves para el departamento.
Recordemos que el Huila es una de las zonas rica en fuentes hídricas y minerales, que en ocasiones son explotadas ilegalmente. Es por esto que el llamado a los nuevos burgomaestres representantes es a que hagan aplicar la ley ambiental y las respectivas sanciones, con el fin de lograr el propósito deseado de mantener un ambiente sano.
