Al oído del señor Alcalde
Alfonso Vélez Jaramillo
Es duro decirlo, aunque es noble señalar de frente y sin tapujos que he comenzado a tener dudas acerca del futuro que le espera a la administración del alcalde Rodrigo Lara Sánchez, por todo lo que hemos visto en estos primeros días de Gobierno.
Es preciso reconocer que no tengo elementos para señalar ni tachar a ninguno de su gabinete, aunque conozco a la mayoría. Sí se puede opinar que un alto porcentaje son personas jóvenes con una excelente hoja de vida académica, y casi todos sin experiencia política administrativa.
Deben hacer el curso para que la administración arranque en pleno, es decir un nuevo estilo con todos los poderes que estancará la administración al menos los primeros seis meses.
Aclaro que no estoy deseándole que le vaya mal, ni tengo en su contra nada como podrían rotular de mala fe al alcalde los nuevos palaciegos municipales de turno.
Hasta la Contraloría y la Personería municipales las ocupan personas allegadas en su momento a la candidatura del ahora alcalde Rodrigo Lara Sánchez, y aunque el alcalde repita que no tuvo injerencia directa en su elección se sabe que son sus amigos de campaña.
En campaña, el caballito de batalla son las Empresas Públicas de Neiva, que por su naturaleza jurídica, con personería, autonomía administrativa y patrimonio independiente, se ha convertido en la joya de la corona de todas las administraciones.
Todos los candidatos ofrecen su transformación “para hacerla más eficiente”, y siempre termina al servicio de los intereses del gobernante de turno, lo único que innovan es la junta directiva.
Lara debe anunciar desde ya cual será el sistema de contratación en las empresas públicas, recuerden que no es lo mismo cobrar los arriendos de los locales y administrar un almacén, que ser gerente de una empresa con tantos intereses que involucra a la comunidad en general.
El alcalde Rodrigo Lara presentó en plaza pública un ambicioso programa soportado, especialmente en su hoja de vida (sin haber ocupado cargos en el Gobierno), la moralidad pública y la educación, propuestas que le sirvieron para que 75 mil personas votaran copiosamente por su nombre.
Esta propuesta a todas luces se advertía como copia a lo neivano del mismo programa de Gobierno de Sergio Fajardo (lo nombraba en sus discursos), en ultimas, el saliente Gobernador de Antioquia, según la prensa de su departamento no salió bien librado y con muchas críticas sobre sus espaldas.
Ahí está mi temor, igual que Fajardo, el alcalde Lara ha descalificado a todo el mundo, solo él y su grupo encarnan la ética y la moralidad, aquí hay gente buena.
Fajardo, al decir de la prensa y los expertos antioqueños “administró revestido de una aureola de ‘transparencia’, y estrategia publicitaria de estigmatización y de linchamiento público mediático contra su antecesor”.
El ex gobernador Fajardo, según medios de prensa, utilizó el espejo retrovisor para insinuar sobre hallazgos de corrupción de su antecesor y en últimas la procuraduría ni la fiscalía tuvieron meritorios para abrir, procesos disciplinarios ni penales.
Su sucesor Luis Pérez García, aseguró, “el Ministerio de Hacienda ha dicho que Fajardo recibió un departamento número uno a nivel nacional en eficiencia fiscal y lo entregó en el puesto 16, el peor estado económico de toda su historia”, lo que deja sin piso “En Antioquia no se pierde un peso” y “Antioquia la más educada”. Inclusive, asegura que Antioquia se rajó desde el 2013 y en las pruebas saber, no apareció ni entre los 10 primeros puestos.
Y lo peor, que 70 empresas amigas se quedan con el 70% de la contratación pública”, lo recuerdo porque aquí se rumoró que la financiación de la campaña Lara estuvo a cargo de empresarios antioqueños, por algo mucho me temo que los contratistas del Huila no logren tener acceso al municipio en el próximo Gobierno.
