Al oído de Corposanpedro
Por Alfonso Vélez Jaramillo
Fui uno de los más entusiastas impulsores de la creación de una corporación para que manejara la organización y realización del Festival y Reinado Nacional del Bambuco en el Huila.
Este se había vuelto una caja sin control para robarse los recursos del gobierno con la mirada indiferente y cómplice de individuos cercanos al gobierno de turno.
El certamen es Patrimonio Cultural de la Nación y la más nítida expresión de la cultura Andina, y pertenece ante todo a los hijos de ésta hermosa tierra.
Esto impulsó al gobernador Carlos Mauricio Iriarte y al alcalde Pedro Hernán Suarez, a crear la corporación del festival para garantizar que este certamen no muriera por inanición.
El festival sanpedrino estaba en una sala de cuidados intensivos a la que el pueblo no podía entrar, porque no lo dejaban los oportunistas y negociantes que cada año llenan sus faltriqueras sin aportar un solo peso para fomentar nuestra cultura.
Eso sí, con la connivencia de quienes se inventaron los palcos y la manía de cobrar por todo, hasta la arrimada a la valla que separa al público de los desfiles y las reinas, donde la gente pobre más goza y disfruta.
La realidad: una fiesta privada disfrazada de pública que lograba recursos del erario, en la que los empresarios ponen sus condiciones como si fueran los dueños.
Señores Corposanpedro una cosa es que haya necesidad de recibir aportes públicos y privados y hacer empresa para financiar el espectáculo, y otra es que esos recursos cumplan los objetivos de fomentar nuestra cultura a través de una fiesta más cercana al pueblo.
En donde hay recursos públicos tendrán injerencia los organismos de control del Estado, como la procuraduría y la contraloría.
Y ahora como anunciaron un presupuesto de más de 1.200 millones de pesos solo para artistas foráneos sin tener en cuenta a los locales, es preciso recordarle a Corposanpedro que deben traer a los artistas que anuncian.
En algunos años anteriores engañaron a la gente: publicitaron a la Fania que ya no existe como organización por una millonaria cifra y trajeron apenas a dos de sus antiguos cantantes acompañados de músicos recogidos de orquestas de Medellín y Cali.
Y más descarados fueron los que Publicitaron a la Billos Caracas Boys con un afiche en donde aparecía Billo Frómeta, el fundador de la orquesta que había muerto hacía más de treinta años, que desfachatez.
Se mencionó a familiares de la Gobernadora Cielo González. Inclusive a la mujer del gobernador Pajarito, quien manejaba los recursos del festival como si fueran de su familia.
La tan anunciada corporación Corposanpedro debe proteger a los huilenses del llamado carrusel del contrato. Este Carrusel, no es cualquier cosa, aparece en marzo, se lleva los recursos en junio y se esfuma como por arte de magia, sin pagar impuestos, Sayco, ni los gastos de operación, y vuelve el año siguiente para seguir en las mismas.
La corporación debe ser fomentar las actividades culturales durante el año, festival folclórico, reinados, música, baile, comparsas, rajaleñas, asado, mistela, y todas las expresiones que identifican nuestras tradiciones.
Que reviva a los moribundos San Eloy, San Eloicito, San Churumbelo, San Pedro, San Pablo, San Pablito, San Churumbelo y San Churumbelito, y que defienda la coreografía del Sanjuanero.
Expresamente que garantice la arraigada participación de la gente, porque la verdad hay que decirlo, al pueblo pueblo ya no lo dejan disfrutar.
