viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-05-17 09:49

Al Final De Esta Guerra Sucia

Transcurrían los días de la segunda década del siglo XXI, cuando en uno de los países más importantes de Latinoamérica se desarrollaba en medio de una densa polvareda generada por el escandaloso grito de los modernos y ágiles medios de comunicación, una de las contiendas políticas más movidas de los últimos tiempos.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 17 de 2014

Esta nación, caracterizada por fuertes problemas generados por la violencia producida por diferencias de pensamiento político, narcotráfico, paramilitarismo y corrupción en todos y cada uno de los estamentos oficiales existentes, terminaba un gobierno que venía buscando por todos los medios posibles dar fin a uno de los más grandes conflictos bélicos internos generados en país alguno, con más de medio siglo de vigencia, centenares de miles de muertos y billones de pesos gastados en éste, que bien habrían sido mejor utilizados en atender las necesidades básicas de la gente.

Años antes, en el régimen de un mandatario caracterizado por su combatividad, buscando mantenerse en el poder para alcanzar algunos objetivos políticos que se había propuesto, se generó una reforma amañada y acomodada a la Constitución Política de esta República y se permitió que se diera la reelección presidencial, repitiendo con esto otros cuatro años de un mandato que se desfiguró y terminó ennegrecido por desagradables e infortunados casos de corrupción.

No obstante, el inmenso poder de este líder, muy a pesar de su administración gris, le dio paso para que conquistara el máximo escalón ejecutivo a su recomendado y patrocinado  candidato, pero éste al verse en su posición de presidente, quiso zafarse de su mentor e iniciar una regencia diferente, con una política social, pacifista y participativa, lo cual despertó inmensa molestia en quien lo respaldó y se inició una oposición marcada que se mantuvo durante los casi cuatro años de su gobierno y en plena temporada electoral se avivó con mayor fuerza hasta generar la pesada tolvanera de la cual hablo al inicio de esta columna.

Para ningún habitante de este país, a pesar de la inocencia de los mismos, es desconocido que en esta hermosa tierra, los malos manejos administrativos relacionados con los recurso públicos son el pan de cada día y que es la causa primordial para que la pobreza se mantenga y no hayan suficientes garantías para los menos favorecidos. La guerra por el poder es lo que importa en todo momento y aunque existan otras tres opciones para elegir, el candidato-presidente y el candidato del expresidente han logrado polarizar la contienda y en mente de la gran mayoría de electores la decisión se debe dar entre estos dos personajes.

Finalmente, el pueblo debe inclinarse por el propósito más valioso y fundamental que es “La Paz”, con ella podremos lograr verdaderos avances en todos los sentidos, para beneficio de los colombianos en su totalidad.

Para reflexionar esta frase: “Dime por quién votas y te diré quién eres”…