sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-02-26 09:22

Ahora viene la recuperación

Editorial

Escrito por: Editorial | febrero 26 de 2017

Las familias huilenses que resultaron damnificados por la tragedia invernal, provocada por el desbordamiento de los afluentes hídricos que nacen en la cordillera Oriental y que ocasionaron grandes avalanchas nunca antes vistas en estos sectores poblacionales. La destrucción de la infraestructura vial y productiva es inmensa y muy grave, que ninguno de los recursos económicos disponibles, alcanzan para satisfacer todas las necesidades básicas de las personas que lo perdieron todo y volver a reconstruir las viviendas, puentes, carreteras, cultivos, entre otros, demandarán grandes inversiones para recuperar la destrucción que se presentó. Hay que destacar la loable e encomiable labor del Obispo de Neiva, Froilán Casas Ortiz, quien lideró de manera oportuna, junto con la Pastoral de la Diócesis y los miembros de la Renovación Carismática, una recolección de alimentos y agua potable para los hogares afectados en dicho territorio. Con ello, se tiene asegurado, la alimentación para los próximos 15 días. Igualmente, la Cámara de Comercio de Neiva, tiene previsto mañana realizar una jornada para recolectar materiales de construcción, tendiente a la recuperación de los daños a las viviendas de los hogares que quedaron sin techo.

 

Así, esta tragedia haya conmovido la sensibilidad de todos los corazones de los huilenses, para apoyar esta justa causa, ahora viene el proceso de recuperación y rehabilitación de la infraestructura vial afectada. Ayer las autoridades, cerraron la vía que conduce de la zona urbana de Rivera con la Inspección de la Ulloa, por el daño del viaducto principal de la misma. Pero hay que pensar hacia el futuro. No podemos esperar otra avalancha, sin que se tomen los correctivos necesarios para minimizar los riesgos a la población. Se hace indispensable estructurar alternativas para evitar futuros eventos naturales que provoquen esta clase de avalanchas. Hay que recuperar las zonas libres aledañas a Rio Frio y los demás afluentes hídricos que atraviesan dichos territorios. Podría pensarse, en una canalización de dichos cauces. Se deben desalojar las viviendas adyacentes al mismo. Debemos respetar las rondas de los ríos y quebradas, así se conviertan en medidas antipopulares. Pero debemos preservar la vida y el ambiente paisajístico de estas zonas. Debe existir un compromiso sagrado de todos los moradores del área de influencia de las cuencas altas de la Cordillera Oriental. Se debe erradicar de tajo, la desforestación y los incendios forestales en épocas de verano. No podemos cultivar en zonas de altas pendientes. Las autoridades deben contribuir con programas masivos de capacitación para fortalecer y consolidar una sólida cultura ambiental de todos sus habitantes. Milagrosamente esta avalancha ocurrió en las horas del día. Se puede inferir que un desastre en horas nocturnas, hubiera ocasionado muertes, porque no se tenían alertas tempranas. Podemos afirmar que no estamos preparados para prevenir y atender una emergencia de grandes dimensiones como la ocurrida en la semana anterior, en los municipios de Rivera, Campoalegre y Algeciras.