lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-03-23 08:48

Agua virtual y huella hídrica

Margarita Suárez Trujillo

Escrito por: Margarita Suárez Trujillo
 | marzo 23 de 2016

Deshojando Margaritas

Me encanta escuchar al erudito ingeniero industrial, especializado en Hidráulica de Acueductos y Energías Alternativas, Rodrigo Pascuas León, un apasionado del tema del medio ambiente. A él le escuche por primera vez hablar de agua virtual y huella hídrica. “Agua virtual” es la cantidad de agua utilizada de modo directo e indirecto para producir bienes y servicios. “Huella Hídrica” es un indicador del impacto del consumo humano de agua dulce. Estos términos son empleados en los intercambios comerciales a nivel internacional. Ayudan a identificar en dónde y cómo el consumo en un lugar impacta  los recursos hídricos de otro. La  Huella Hídrica de la producción de un país es la sumatoria de la Huella interna del consumo nacional, más la exportación de Agua Virtual. La diferencia entre la producción nacional y el consumo, indica si un país es exportador o importador neto de Agua Virtual. La Huella Hídrica señala el lugar preciso donde se obtuvo dicho volumen, especificando la contaminación que generó y el lugar donde fue consumido. Permite apreciar tendencias y patrones de uso del agua que tradicionalmente no eran tomados en cuenta. Los mayores importadores de Agua Virtual son Japón, Estados Unidos, Alemania, China, México e Italia. Los mayores exportadores son Estados Unidos, China, India, Brasil y Argentina, tienen superávit en Agua Virtual. Colombia es exportador neto ya que exporta aproximadamente 14.000 Mm3/año de Agua Virtual, e importa cerca de 10.000 Mm3/año. Empresas de diversos países están exigiendo la “Certificación de Calidad del Agua” o “Etiquetas de Agua” utilizada en el proceso de producción. Muy pronto podrán ser obligatorias para las exportaciones agrícolas. Por la importancia del agua, se han constituido empresas transnacionales de exploración geológica, extracción, tratamiento y comercialización del líquido. Se prevé que dichas empresas llegarán a cada rincón con sus marcas de agua embotellada y cada litro podría costar más que la leche. Hoy cuesta más que la gasolina en la mayor parte del mundo. Sin agua no hay vida.