martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-11-08 09:27

Agoniza la selva amazónica

John Jairo Trujillo Quintero

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 08 de 2015

La humanidad está inmersa en una crisis civilizatoria y multidimensional. La crisis ambiental, como consecuencia del modelo de desarrollo urbano – industrial de producción ilimitada y con un claro desequilibrio frente a la utilización de los recursos naturales. La crisis alimentaria, con cerca de 800 millones de personas con hambre en el mundo. La crisis sociopolítica, con los intereses geopolíticos de las grandes potencias y la crisis del Estado – nación, junto con la decadencia del modelo de democracia representativa. La crisis económica, con la permanente volatilidad de los mercados financieros y la desbordada concentración de la riqueza, y finalmente; una crisis social, con los fenómenos de la desigualdad, la pobreza y las migraciones. Todas aquellas crisis tienen una relación interdependiente, y por tanto, la crisis ambiental, con sus múltiples causas y manifestaciones, es un reflejo de esa crisis civilizatoria compleja y sin precedentes.

Dentro de la crisis ambiental, la selva amazónica representa un escenario de particular atención, por su importancia incuestionable en la lucha mundial por el control de la emisión de gases de efecto invernadero. Se estima que la biomasa de la selva amazónica captura aproximadamente 100 billones de toneladas de carbono, equivalente a más de diez años de emisiones globales de combustible fósil. Además, el Río amazonas produce cerca del 20 % de la descarga de agua dulce en el mundo.  

Sin embargo, la Amazonia puede pasar de ser el pulmón del mundo y el ecosistema de mayor almacenamiento de gases de efecto invernadero, a convertirse en generador de gas carbónico (CO2). Según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales de Brasil (INPE), en el 2004, cuando 27.429 km2 de la selva amazónica brasileña fue deforestada, se generó una emisión liquida de 495 millones de toneladas de CO2.

La deforestación de la selva amazónica es la causa fundamental de su progresiva fragilidad y pérdida de sus servicios ambientales; como la biodiversidad, los ciclos de agua y el almacenamiento de carbono. Las causas principales de la deforestación de la Amazonía son las actividades pecuarias, la agricultura de larga escala y la agricultura de corte y quema. Se considera la expansión de la pecuaria bovina como la fuente más relevante de la deforestación de la selva amazónica.

La fragilidad de la Amazonía por su deforestación progresiva, es una preocupación planetaria. Garret Hardin lo había advertido en 1968 en la revista Science, como “la tragedia de los comunes”; donde la actuación de los individuos por intereses personales y bajo la lógica de un proceder independiente pero racional, destruyen un recurso compartido limitado, como lo es la selva amazónica, aunque ninguno de esos individuos, como tal o en su conjunto, les convenga la destrucción de este recurso común.

Las estrategias para impedir la deforestación y generar condiciones para actividades económicas que aprovechen los costos de oportunidad de la floresta, debe ser un imperativo moral de los formuladores y aplicadores de política pública en la Amazonía. Por tratarse de un bien común global y de localización regional, es preciso una política pública formulada e implementada, por todos los actores nacionales convergentes en la selva amazónica.