domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-08-30 09:25

Adiós al divo de Juárez

Editorial

Escrito por: Editorial | agosto 30 de 2016

El mundo de la música ha perdido a uno de los máximos exponentes del habla española, con la muerte de Juan Gabriel, considerado el Divo de Juárez, México, de un fulminante infarto acaecido en la ciudad de Santa Mónica (California) en la mañana del día domingo anterior, ha desaparecido un gigante de este arte, quien se convirtió en el último gran compositor de música mexicana, capaz de hacer llegar su excepcional talento a través de un prisma tan vasto y tan complejo de voces, a todos los rincones del gusto popular. Este cantautor rompió todas las barreras de la edad, las clases sociales, el conservadurismo y la variedad de los gustos musicales de cuatro generaciones.

A los 66 años, había consolidado una fortuna que jamás imaginó desde su inicio en su carrera artística; No logró pensar que se convertiría en el autor de más de 1800 canciones y con ventas que superan los 100 millones de álbumes. Todos los países del habla hispana lo lloran y lo veneran como el ídolo universal que fue, porque marcó a muchas generaciones con su música. En todas las redes sociales y en los medios de comunicación le han venido rindiendo homenaje, con su música enalteció a este género, a pesar de sostener su imagen y talento de los grandes prejuicios homofóbicos de sus coterráneos y del mundo entero.

Tuvo una infancia alejado de sus padres, durante sus inicios desempeñaba labores artesanales que le marcaron el sendero de la vida en un ambiente alejado de las necesidades básicas que le permitiera satisfacer el mínimo vital de supervivencia. Pero sus simples aspiraciones lo convirtieron en un cantante profesional. Su talento y una voz que empezó a educar en las diferentes tonalidades, empezaron a sembrar sinergias en algunos sitios de diversión que lo catapultaron gradualmente a la fama, dentro de un contexto bastante competido y complejo de la farándula musical, en un país que estaba saturado de una cultura de los mariachis y de la música ranchera. Sus composiciones simples y sin mayores pretensiones, apuntaban certeramente a cautivar las cuerdas sensibles del género femenino. Inicialmente su mayor fortaleza la centró en las composiciones musicales relacionadas con el romanticismo, para después dedicarse a las baladas rancheras, que fueron emuladas por otros artistas de talla internacional. Consideramos que es un ejemplo para los nuevos talentos que se perfilan dentro del género musical o de otro arte artístico. Su dedicación, disciplina, rechazo a las drogas y a las bebidas alcohólicas, le permitieron trascender a todos los países del mundo, quienes lo ovacionaron y lo constituyeron en su ídolo predilecto en todos los conciertos multitudinarios en los que lo acompañaron. Paz en su tumba.