Adiós a la agente de Gabo
Ayer muchos portales reconocidos del mundo registraron la muerte de la agente cultural del ‘boom latinoamericano’, Carmen Balcells. Para nosotros los colombianos, la muerte de ella nos recuerda a nuestro máximo escritor Gabriel García Márquez.
Y es que la relación de Balcells no solo tuvo que ver con nuestro Nobel sino con muchos escritores de este continente: Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar, Pablo Neruda, Carlos Fuentes, José Donoso y otros genios de las letras que engalanaron la lista de los mejores. Pero también españoles como Juan Marsé, Juan Goytisolo, Eduardo Mendoza, Manuel Vázquez Montalbán o Javier Cercas.
¿Por qué desde la provincia recordar con fervor a una española amante e impulsora de las grandes obras? La razón no solo tiene que ver con que haya sido la agente literaria de Gabo, sino porque el alcance de las letras es tan universal que así como muchos se han deleitado con el realismo mágico de García Márquez, así lo han hecho con las obras de Asturias, Cortázar, Neruda o Vargas Llosa.
De modo que hoy el mundo recuerda a una impulsora de obras inigualables que en su momento hicieron que el mundo volviera la mirada a este nuevo continente.
Gracias (gran parte a ella) a estos escritores los publicaron en las grandes editoriales. Ella, como nadie era acuciosa de defender los derechos de autor, de buscar al editor adecuado, de revisar los contratos, etc.
De modo que gracias a ella muchos niños y adolescentes se enamoraron del realismo mágico o del llamado realismo maravilloso, que impregnó la vida común y corriente de cientos de personas.
Es por esto que hoy consideramos no solo oportuno sino útil recordar el trabajo de Carmen Balcells, quien murió a los 85 años de edad y en muchos lugares la recuerdan como ‘La mamá grande’ de todos.
Así, ya para terminar sería bueno traer a colación algunas de las frases de escritores conocidos como Javier Cercas que dijo de ella que “ha cambiado la industria editorial, la literatura". Por su parte Mario Vargas Llosa, acuñó “revolucionó la vida cultural española al cambiar drásticamente las relaciones entre los editores y los autores de nuestra lengua. Gracias a ella los escritores de lengua española comenzamos a firmar contratos dignos y a ver nuestros derechos respetados”. Tal vez esto último resume el sentimiento de los más de 300 escritores que siempre la prefirieron.
