domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-06-23 11:19

Acuerdo bilateral definitivo

Con sorpresa y algún escepticismo se ha recibido el anuncio de los voceros del gobierno nacional y de las Farc que se encuentran reunidos en la Habana adelantando los diálogos de paz, de cesar definitivamente su accionar violento que ha mantenido sobre la población colombiana durante más de cinco décadas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 23 de 2016

Este acuerdo bilateral se firmará hoy con la presencia de los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro; Chile, Michelle Bachelet; El Salvador, Salvador Sánchez, República Dominicana, Danilo Medina. Igualmente se contará con la presencia del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon; los presidentes del Consejo de Seguridad y la Asamblea General de ese organismo internacional. Estarán presentes el Delegado especial de Estados Unidos para el proceso de paz, Bernie Aronson y de la Unión Europea, Eamon Gilmore junto al presidente anfitrión, Raúl Castro, como país garante. Este acto se constituye en un hecho trascendental para la historia republicana de este país, quien ha soportado esta violencia irracional, de este grupo insurgente, que solo ha dejado muertes, lesionados y daños a la infraestructura productiva del país.

Consideramos que la guerrilla ha logrado anteponer sus pretensiones políticas y económicas, logrando un cese definitivo de los actos de barbarie a que están siendo sometidos algunos sectores de la sociedad, como un gesto para recuperar el tiempo perdido y poder gozar de la anhelada paz que se busca en esas mesas de dialogo. El soporte principal para mejorar las condiciones de bienestar de este pueblo colombiano, es crear las condiciones de la sana convivencia para estructurar unos planes que conduzcan al fortalecimiento de la infraestructura productiva y del crecimiento económico de la nación. 

A pesar de las críticas que provienen de algunos sectores políticos, se considera que es un buen paso para empezar a edificar la paz y la terminación de una esperanza que se veía imposible cuando se empezaron gestar los diálogos en el mes de agosto de 2012. Ha sido un reto enorme del presidente Juan Manuel Santos Calderón que le ha creado un alto costo político a su imagen positiva, en los sondeos de opinión realizados por las empresas encuestadoras, cuyo índice de confiabilidad no supera el 20%. Pero vale la pena, este mensaje de las partes, porque se terminan definitivamente por parte de este grupo insurgente, el reclutamiento de menores de edad, minado de las zonas rurales, secuestro, extorsiones y amenazas a la población de bien, entre otras, que contribuyen a crear un ambiente favorable para llegar a un Acuerdo de Paz, para consolidar el sueño más grande que tienen los colombianos, que es el de mejorar las condiciones de bienestar y generar los procesos de transformación social y económica que tanto necesita el país. Es un sueño que comienza hacerse realidad.