Acreditación Institucional: punto de partida, no de llegada
Por José Eliseo Baicué Peña
Como es de conocimiento público, la Universidad Surcolombiana se encuentra, desde hace varios años, en el proceso de Acreditación Institucional, distinción que en el sistema de aseguramiento de la calidad es la etapa máxima de una tarea que parte de que la institución tenga acreditado un cierto número de programas que ofrece. En el caso de la Usco, el 25% de los programas acreditables tiene que ser acreditado.
Claro que todo se inicia con una decisión política que toma la entidad, la cual pese a ser voluntaria, el hecho de no tomarla, equivaldría no solamente a que se estanque, sino que puede verse afectada en recursos e impacto socioeconómico en la región donde se inserta.
Hoy en Colombia, sólo 46 instituciones educativas de educación superior, de las 287, han logrado la Acreditación de Alta Calidad.
Y es que la acreditación juega un papel importante en los entornos de la sociedad. Un ejemplo claro, es el otorgamiento de créditos para estudiantes. Un estudio reciente determinó que los estudiantes desertaban menos de instituciones acreditadas. Eso quiere decir, entre otras cosas, que ese dinero no se pierde, o que la probabilidad de que se pierda es menor. Otro ejemplo palpable del contexto internacional, tiene que ver con la realización de convenios, pues lo primero que revisan los países y organismos interesados, es si la institución tiene acreditación de Alta Calidad.
Todo esto significa que la acreditación no es un punto de llegada, sino un punto de partida, ya que una vez obtenida, es preciso implementar una cultura en la institución, que debe traducirse en absoluto mejoramiento continuo.
Esta distinción, le indica a la institución cuáles son sus fortalezas, cuáles sus debilidades, qué se puede hacer, con quién debe relacionarse. Algunos estudios realizados a instituciones que han logrado este reconocimiento, arrojan como resultado aspectos altamente positivos, como cuerpos profesorales más calificados, mejor escolaridad, mejores resultados investigativos, mejor relacionamiento con la sociedad, entre otros.
En el caso de la reciente visita a la Usco, los pares académicos elevarán un informe al Consejo Nacional de Acreditación (CNA), y una vez sea analizado por ese organismo, se le enviará al rector, quien lo revisará y hará las apreciaciones respectivas. Luego, los ocho consejeros del CNA, revisarán esos ajustes, junto a la información de los pares y al documento de autoevaluación, y con base en ello, podrán tomar dos decisiones: la primera, que la institución no tiene los niveles de calidad apropiados, y en dicho caso, enviará unas recomendaciones para que sean tomadas en cuenta en un término de dos años; la segunda, que sea acreditada. En este caso, la Usco podrá ser acreditada por 4 años, lo que quiere decir, que la institución va por buen camino, que tiene un voto de confianza; por 6 años, equivale a que la Universidad está medianamente consolidada; por 8 años, significa que ya es una institución reconocida de alta calidad; y 10 años, que es una entidad referente a nivel nacional e internacional.
Hoy Colombia tiene solamente 5 universidades con acreditación de 10 años. Es decir, son aquellas instituciones que le muestran al mundo que están muy bien, y son, precisamente, las que figuran en las mediciones internacionales como la Nacional, el Externado, los Andes, Rosario.
Así las cosas, una vez acreditada la Universidad Surcolombiana, por el término que sea, se estará iniciando un nuevo proceso, un nuevo estatus del que no deberá salirse jamás, pues queda claro, que la Acreditación es un punto de partida. Confiamos en que así sea.
