Se debe destacar el accionar de la administración municipal que orienta el médico Rodrigo Lara Sánchez, junto con la Fuerza Pública, CTI y el Ejército Nacional, para contrarrestar el creciente fenómeno de la inseguridad en esta ciudad. Una de las estrategias emprendidas para tal efecto, es fortalecer los operativos policiales en las comunas donde se han detectado un aumento de los actos delictivos en dichos sectores de la capital opita. Aunque este fenómeno social, se ha vuelto el resumen de todos los problemas que se están presentando en algunos sectores urbanos de las ciudades colombianas. La creciente inseguridad provocada por el microtráfico y por el dominio territorial de vastos sectores en esta ciudad, se han vuelto noticia cotidiana en la sociedad neivana. En horarios nocturnos, no es posible circular libremente por algunas vías de la ciudad, so pena de verse envuelto en situaciones, que pueden afectar su integridad personal y el hurto de sus pertenencias. Se ha constituido en el principal factor de inseguridad urbana por la presencia de bandas juveniles, sin contar con todas las alteraciones que ocasionan en las comunidades residentes en dichas zonas, que se ven obligadas a restringir sus desplazamientos. Es un asunto bastante complejo, que mezcla tres factores detonantes: pobreza, pandillas y microtráfico.
Los operativos llevados a cabo durante el presente mes, han dado como resultado, tras el desarrollo de los controles, 28 allanamientos que se realizaron a diferentes a diferentes inmuebles. Se logró la individualización de 50 personas adultas, 30 adolescentes y la incautación de numerosas dosis de sustancias psicoactivas. Con estas intervenciones, se ha logrado rescatar la confianza de las comunidades en sus autoridades, elemento fundamental para fortalecer la solidaridad de la ciudadanía, tendiente a combatir las bandas delincuenciales y el crimen organizado. Desde esta Casa Editorial hemos sido reiterativos, que es indispensable, que las autoridades estructuren estrategias integrales, para que puedan focalizar su accionar gubernamental de manera puntual, a través de la implementación de grandes proyectos de desarrollo social y económico, para contrarrestarlos. Es claro que esta clase de violencia urbana, ha venido desbordando la capacidad de las autoridades locales y se ha vuelto un factor desestabilizante, que amenaza con seguir socavando la armonía y la tranquilidad en la ciudad de Neiva. No podemos bajar la guardia. Debe existir una estrecha relación entre la sociedad neivana, con sus autoridades. Se deben intensificar este tipo de operativos con el ánimo de fortalecer y ofrecer seguridad a los neivanos. Además, se deben asignar los recursos necesarios para dotar de toda la infraestructura tecnológica a las autoridades, que conduzca a mejorar la inteligencia de la Fuerza Pública. Los gremios de la producción deben integrarse a este esfuerzo interinstitucional, que busca consolidar a esta ciudad, como una de la más seguras del país.