A vigilar los habitantes de la calle
Una ciudad que tenga personas viviendo en la calle deja mucho que desear.
La verdad es que por múltiples razones las ciudades de Colombia cuentan con personas que habitan sus calles. En palabras más simples, las tienen como su vividero.
Algo extraño en una sociedad civilizada, pero es cierto, algunos llegaron allí por las drogas, otros en cambio fueron desplazados por la violencia, mientras que otra franja se aprovecha de la solidaridad de las personas para fingir ser un habitante más de la calle y sacar provecho.
Un reciente estudio de la administración demuestra cómo la totalidad de los habitantes de la calle en Neiva se encuentra en los 322. De estos censados 294 -equivalente al 91,3%- no padecen ningún tipo de discapacidad. Del total censado solo 12 personas, es decir el 3,7%, presentan algún grado de discapacidad física y la mayoría se relaciona con miopía o lesión en los ojos que se corregiría con unas gafas o lentes de contacto, como lo demuestra el estudio adelantado por la Secretaría de Desarrollo Social de la ciudad.
Pero lo que se observa en la vida cotidiana por las calles de Neiva es que podrían ser más habitantes de la calle y que los enfermos podrían ser algo más de lo que afirman las cifras.
Pues bien, el estudio realizado por la Administración coincide con el trabajo etnográfico adelantado por este medio, en el que se logró evidenciar muchos casos de personas que tienen dificultades económicas y les resulta más cómodo fingir ser habitantes de la calle para vivir de la mendicidad.
No puede ser que personas se aprovechen de la solidaridad de los ciudadanos para obtener dinero fácil. Si bien es cierto, hay muchas personas que tienen dificultades que los han llevado a la calle, no se puede simular ser uno de ellos para sacar beneficio. Quien quiera ayudar a otra persona bien lo puede hacer, pero debe fijarse muy bien a quién beneficia, pues puede estar siendo engañado.
