A Unos Grandes Patricios Liberales
Por Hugo Fernando Cabrera Ochoa
Los años en los seres humanos son el proceso mediante el cual se crece físicamente, se madura mentalmente y se fortalece espiritualmente. Mientras se da este desarrollo físico, mental y espiritual, se recolectan un cúmulo de conocimientos y experiencias que hacen a unos hombres más brillantes y exitosos que otros, esa es como una ley natural inentendible.
Luego de haberlo entregado todo o mucho en este mundo, de haber ayudado a construir, a formar y aportar, el tiempo comienza a darle la oportunidad a otras generaciones para que se luzcan y conquisten lugares anteriormente ocupados por quienes van de salida.
Los seres humanos tendemos a ser desagradecidos con esas personas que hicieron parte activa del acontecer diario de una nación y sin comprenderlo claramente vamos olvidando a personas maravillosas que aún existen y que siguen siendo muy valiosas, pero que por razones muy de ellos ya no son visibles.
Hoy quiero rendir un homenaje muy sentido a Guillermo Plazas Alcid y Arismendi Mora Perdomo, dos personajes de suma valía que lucharon por los intereses de los habitantes de nuestra región y dejaron honda huella en la historia de nuestro departamento y por qué no decirlo así también, de nuestro país.
Guillermo Plazas siempre ha sido un hombre admirable que enarboló con fuerza las banderas del Partido Liberal luchando sin medir esfuerzos por defender los intereses de su pueblo y llevar en alto el estandarte de nuestro amado departamento, por lo que fue protagonista de importantes momentos de la historia de Colombia, siendo Ministro de Estado, Constituyente, Congresista y Alcalde de nuestra capital opita.
Arismendi Mora se ganó el afecto y el respeto de quienes militamos en el liberalismo y desde el Congreso de la República, como Alcalde de Neiva, el Concejo de la Ciudad y la Asamblea del Departamento ayudó a fortalecer esta colectividad con la premisa de que el poder es para ayudar a quienes más lo necesitan.
Precisamente las calendas han pasado por las vidas de estos dos patricios liberales y aunque aún existen, con la claridad mental que solamente hombres como ellos pueden tener por su edad y trasegar, ya no son tan nombrados y reconocidos, por ello quise traerlos hoy a colación en este humilde escrito que redacto con la admiración y aprecio que siento por esos dos Señores.
