A respetar a las mujeres
Como es posible que en Colombia a estas alturas del juego sigan ocurriendo hechos lamentables de maltrato contra la mujer, el caso del ‘Bolillo’ Gómez dio mucho para hablar, analizar y como buenos colombianos juzgar. La normatividad en Colombia es clara y completa, la deficiencia se da por la falta de denuncias.
El maltrato de género en Colombia aún es frecuente presentándose en una relación desde sus inicios. Sabemos que se empieza la relación y es allí donde las mujeres, sus familiares deben darle manejo para no llegar a lamentar en el futuro.
Recordemos que no solo la violencia física es maltrato, en nuestro país y como nos han criado y nos lo han hecho creer y no solo nuestros padres, en los pasajes bíblicos recordemos Adán y Eva, allí se dio el primer paso del machismo cuando nos dicen que Eva salió de la costilla de Adán, y humilde aceptamos.
Pero la realidad y lo único que no podemos permitir es que una mujer sea maltratada con insultos, falta de respeto, psicológicamente, y mucho menos físicamente.
No hay exclusividad, no existe estratificación para estos casos ya que se han registrado en todos y por todos lados, el caso de Henry Portilla miembro de Federación Colombiana de Futbol quien su esposa lo denuncia por maltrato y este renuncia a su cargo, siendo para él muy importante dar un paso al lado y no involucrar la institución donde hace parte del comité Ejecutivo.
No es la solución pero sería el primer paso, y se debería iniciar con un programa, proyecto, campaña para que las personas que cometan este tipo de delito contra las mujeres, renuncien a sus cargos y más aún cuando este ocupa un cargo público o de representación, iniciando con la sanción moral, ya que nosotros no seriamos los que impondríamos justicia, la actitud de Portilla es lamentable, pero se le abona el hecho de que renuncie y se someta a responder ante la justicia por el continúo maltrato recibido por su esposa, como ella lo ha manifestado.
No es incitar a un bullying ni mucho menos, pero si empezar a exigir más, como ciudadanos del común, pues el hecho de ostentar una posición no les da derecho a pasarse por la faja su comportamiento.
Pero, también tenemos que pensar que se presente de Eva hacia Adán, aunque no es muy frecuente pero recordemos que no solo la parte física interviene, la psicológica es aún más fuerte, y los adanes machistas jamás contarían y mucho menos denunciarían, para terminar en algunos casos quitándose la vida.
El que maltrata la primera vez continuara haciéndolo, hoy día los abusadores tienen miedo a que los denuncien, ya que por cualquier medio se puede denunciar, lo importante es que de la misma manera se encuentran instituciones para atender este tipo de personas que empiezan de maltratadores y tendrían que ingresar a tratamientos para combatir este comportamiento y agresividad contra su pareja, recordemos que a la mujer no se toca ni con el pétalo de una rosa.
