viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-05-16 08:36

A mis maestros

Hay cosas en la vida de las que uno nunca puede olvidar, pero sin duda en ellas se encuentran inmersos excelentes seres humanos que jamás podremos desconocer.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 16 de 2014

En este mes de tan especial recordación y no me refiero al paro campesino, al paro de maestros, al asesinato del calidoso, al renacimiento del sicariato en mi pueblo, a la falta de debate y propuestas de tan importante momento en la historia de mi país, como es la elección del presidente, la noticia del irreversible deshielo de la Antártida, la cual deduce que nuestro planeta está muriendo; pues es un mes especial, porque en este, se exaltan a esos seres humanos que han marcado en nuestras vidas, las mejores enseñanzas, los más férreos valores que permiten el firme andar por nuestra vida y el compromiso de revalidar y trasferir a nuestros hijos la verdadera enseñanza y educación que comenzó en casa con mis primeros maestros y en mi caso, me refiero a Eduardo y Cruzana. Como olvidar el primer día de escuela, la bienvenida de mi maestra de primero, Miriam Ramírez, que aunque no había cumplido yo los 7 años como era lo mandado, me recibió y con ello la primera luz de alegría escolar, de ejercicios académicos, que incluían la oración, el rosario, el amor a los símbolos patrios, la poesía, el canto, donde no podía faltar, los dedicados a Dios y a la virgen María, los que con sus letras nos hacían sentir colombianos y más huilenses que nunca. Mucho ha cambiado, hoy con nuestro andar por la vida como alumno, padre y maestro quiero en esta fecha especial, en este mes de mayo rendir un sentido homenaje a mis maestros, son ellos mis padres, mis profesores, e incluso varios de ellos quienes hoy también son profesores de mis hijos; asimismo a esos excelentes profesionales que en la universidad me enseñaron y que hoy muchos de ellos igualmente me han dado la alegría y el orgullo de compartir como colega en los claustros universitarios. Como no apoyar hoy la lucha que por años han dado en pro de una mejor educación, de una mejor preparación, de unos salarios justos, de unos servicios de salud eficientes, de garantías laborales que apenas serian la justa motivación a la vocación,  aguante,  perseverancia, estrés, pero también al amor, al cariño y la dedicación a esos hijos que también son los suyos, los míos, los de ellos y a quienes les dedican día a día su propia vida, aferrados a la esperanza de construir para Colombia una mejor sociedad”

A ti maestro(a), el agradecimiento infinito, afecto y admiración…Feliz día, todos los días.