miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-10-19 08:50

A comer sapos

Marco Fidel Yukumá

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 19 de 2015

En esta esquina

Esta semana se conoció un primer informe del Consejo Nacional Electoral sobre los topes de campaña para la Alcaldía de Neiva, presentado por las tres candidaturas que disputan el primer cargo administrativo de la capital huilense.

Los detalles de este informe causan risa, pero a la vez rabia, porque en la cabeza de nadie cabe que en conjunto los tres aspirantes a la alcaldía de Neiva, a estas alturas de la campaña, se hayan gastado un poquito más de 600 millones de pesos. Eso puede costar un concierto de cierre de campaña como los que se hicieron durante el pasado fin de semana, donde se advertía un evidente derroche de dinero.

Cualquier desprevenido puede contar las vallas de Gorky o de cualquiera de los tres, y podrá constatar que son muchas, son miles y están ubicadas en cualquier parte, incluso algunas violando las normas sobre uso del espacio público, porque aunque las autoridades han bajado muchas, la ciudad sigue empapelada pues las campañas no respetan la normatividad, y en el desespero y el vértigo de la proximidad del día de las elecciones hacen lo que sea por figurar, por hacer publicidad, por hacerse contar entre los electores.

A nadie le cabe en la cabeza que en ese derroche de dinero que se viene haciendo por parte de algunos candidatos a la alcaldía desde hace por lo menos 6 meses, se hayan gastado solamente 600 millones de pesos a estas alturas, falso, falso de toda falsedad. Imposible, por esa cifra pasaron algunas candidaturas hace mucho rato. En el informe que reveló el Consejo Nacional Electoral aparece si acaso lo que se ha invertido en publicidad, los miles y miles de refrigerios, el alquiler de sonidos, el transporte, las cenas, desayunos y almuerzos millonarios, lo mismo que el pago que se hace a líderes comunales y la compra de dirigentes que por estos días se venden al mejor postor, son gastos que no están en ese informe.

La gente en la calle se ríe de las cifras que oficializó el Consejo Nacional Electoral. Se ríe porque tienen bien claro que el único que se come ese cuento es esta entidad, que año tras año, que elección tras elección se tiene que comer estos sapos porque es un ente político que no ha intentado, ni ha podido, o a lo mejor no ha querido, diseñar una estrategia que permita evitar la desproporcional y descarada circulación de dinero en manos de los políticos durante cada campaña.

Le toca a los ciudadanos presenciar el espectáculo de todas las elecciones, protagonizado por los senadores, representantes, concejales, diputados y sus candidatos, malgastando puñados de dinero, en su mayoría, proveniente del presupuesto municipal, departamental y nacional, y de otras procedencias, (contratistas) porque en campaña todo se vale. Es el mismo sapo que se tiene que tragar campaña tras campaña el Consejo Nacional Electoral, cuyos magistrados como cualquier colombiano desprevenido les toca ser unos espectadores más de este sainete donde los actores son los de siempre, porque son los únicos que resultan ganadores así a los electores les toque siempre perder, y comerse los sapos de siempre mientras los consentidos de la politiquería se llenan los bolsillos, consignando mentiras y más mentiras en los informes del Consejo Nacional Electoral, campeón mundial en el consumo de sapos adiestrados. Marfy16@outlook.es