domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-07-29 08:02

4 - 72, ejemplo de eficiencia

Oscar Eduardo Chávarro Arias

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 29 de 2016

Director de Competitividad e Innovación

Cámara de Comercio de Neiva

A diferencia de lo que siempre se ha pensado de las empresas del Estado, donde predomina –en su mayoría- la ineficiencia, corrupción y las cuotas burocráticas, que al final terminan por inviabilizar cualquier tipo de organización y hacer que los colombianos sientan “malestar” por todo lo que sea del Estado, existe un claro ejemplo que rompe con ese estigma que muchos colombianos llevamos en la mente. La empresa 4-72, “el servicio de envíos de Colombia”, antiguamente conocida como ADPOSTAL, tuvo un giro de 180°; después de ser una compañía del estado totalmente inviable que reportaba pérdida de clientes, la eficiencia por trabajador más baja de todas las empresas de postales del mundo, entregas en un 50% del total de solicitudes, una planta operativa obsoleta y una cultura organizacional por el suelo, ahora tiene un nuevo rumbo y se convierte en uno de los casos exitosos de Colombia que compite el primer lugar con SERVIENTREGA.

Todo empezó en el año 2012, cuando se le impregnó una nueva dinámica empresarial presidida por la gerente Vallecaucana Adriana Barragán, quien diseñó una hoja de ruta a corto, mediano y largo plazo, enfocando los esfuerzos en metas claras que se han venido cumpliendo con un seguimiento preciso y riguroso; enroló su personal en esa misma visión contagiándolos de optimismo pero al mismo tiempo exigiéndoles dar lo mejor de sí para el cumplimiento de objetivos; tomó decisiones administrativas para disminuir costos de operación en el que su principal derrotero fue la austeridad  responsable y modernizar la planta, haciendo tangibles los cambios con la adquisición de nueva tecnología. Por último, realizó seguimiento a los proyectos priorizados y control sobre las acciones planeadas, de tal manera que todo lo propuesto llegara a feliz término. Por supuesto, que esto produjo un efecto inmediato, generó confianza en la alta Dirección (Junta Directiva y Presidente de la República) demostró que sí era posible rescatar una empresa insignia de Colombia y patrimonio de todos los colombianos, pasando de una posible liquidación a una próspera compañía que cada año aumenta sus utilidades. ¡Qué buena lección!

Ahora el reto de este digno ejemplo, presentado como caso de éxito en la Cámara de Comercio de Neiva, es poder replicar estas buenas prácticas en todas las empresas del Estado y los entes territoriales ¡Que arto hace falta!; demostrando que con estrategias gerenciales y el accionar dedicado, responsable, con convicción y seguimiento, se puede generar confianza y “mostrar resultados”.