23 de marzo: un pacto incumplido
Con despliegue en muchos medios de comunicación nacional y con el anuncio tantas veces recalcado por el presidente de la República, Juan Manuel Santos, se dijo el año pasado que el 23 de marzo de este año (es decir hoy) se firmaría la paz.
Pero la palabra se incumplió, y como si nada, el presidente un buen día se levantó de buen humor y dijo que “por cumplir con la fecha no vamos a hacer un mal acuerdo”, y así quedó definido que para hoy no se firmaría nada.
No importó lo que la opinión pública pensara sobre si era oportuno o no. No importó ni el día en que dijo que sería esta fecha ni el día en que la quitó. ¿Falta de planeación? ¿Se dejó instar por la petición acelerada del uribismo de dar una fecha?
La honorabilidad de los ciudadanos y de la democracia, se construye con el cumplimiento de los pactos, de los acuerdos, cuando la palabra empeñada se incumple se destruye la confianza, y para el caso preciso, hay que decir que la desconfianza no solo es de las partes sino del mismo pueblo. Ya en la calle, incluso en las publicaciones de medios, se pone en duda el fin del conflicto. Se especula que las FARC harán lo mismo que hace unos años en San Vicente del Caguán en Caquetá. Que nos dejarán viendo un chispero.
Sin embargo, las esperanzas no se pierden y desde que fracasó el proceso de paz en 2001 a la fecha, se ha creado todo un sistema jurídico a favor de la paz y de las víctimas, una muestra de ellos es la Ley 1448 de 2011 (Ley de Víctimas), y otras disposiciones legales para restaurar el daño de los afectados por el conflicto armado.
Lo que los colombianos esperamos luego de más de tres años de negociaciones es resultados. Una afirmación más que obvia para un país que ha vivido en la guerra. Por esto es oportuno recordar el último informe del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC), donde se afirma que pese a que hay un cese bilateral del fuego, el pasado 18 de marzo hubo enfrentamientos y el 25 de noviembre del año pasado también. En otras palabras, con algunos lunares negros, en 115 días no se registran acciones violentas.
Esperamos que el fin de estas negociaciones no termine en un conflicto mayor con víctimas inocentes que solo dejen el dolor que se ha diseminado por más de 50 años en la historia nacional.
