2015
Por Ernesto Cabrera Tejada
Concluido el 2014, ¿existen razones para estar positivos frente a lo que se viene para todos los colombianos? Creería que sí. Tras los avances del conflicto y el devenir de la paz, ha de surgir un real proceso, lo real han de ser las condiciones sociales.
La sociedad perdona, víctimas y victimarios se perdonan mutuamente, Santos debe de pedir perdón en nombre de todos los anteriores gobiernos, igual ha de suceder con militares y jueces, evitar las burlas que producen conceptos de políticos es casi imposible, Santos ha dicho igual tantas sandeces como Maduro, sin embargo la sociedad sigue estando dispuesta a perdonar.
Podemos hacer el recuento de las fatalidades que atravesamos y las que faltan hasta que el Estado y sus ineptos gobiernos culminen con aislamiento, mentira, falta de proyecto, de sensatez, exceso de soberbia, aumento del desempleo, de la pobreza, inseguridad, corrupción disfrazada de justicia popular, etc. Pero también podríamos, de manera inversa, hacer la lista de las capacidades de nuestro país y las que poseemos como individuos.
Un país lleno de recursos y talentos, de problemas de fácil solución con aplicación e injerencia de toda la población porque lo que si se tienen son ganas, cansados de vivir entre quejas vamos a ser protagonistas desde este 2015.
Son los malos políticos, los que afectan con sus roscas en el eterno juego del poder, sin que ese poder haga nada en correspondencia a las dificultades y junto a ello la invalidez de asumir de manera positiva, de forjar sus deseos en acción. Esa incapacidad que pone en lugares clave a personas mezquinas y torpes, mal preparadas, mercaderes de presunciones ideológicos.
Esta sociedad dispuesta a soportar y perdonar. Exige meter en cintura a Funcionarios públicos con excesos de poder que sumergen en descréditos e inoperancia, a estructuras del hampa educativa, funcionarios rotándose el poder y asumiendo rectorías, más expertos contratistas y una enorme cantidad de gente viviendo del Estado de diferentes maneras.
Precarios diplomáticos, funcionarios incompetentes que ocupan lugares que debieran ser destinados a profesionales que proyectan con su gestión una nueva visión internacional de país. Feliz 2015.
